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Mostrando entradas de 2006

Clermont-Férrand.

Cuenta la historia que esta ciudad fueron dos ciudades, Clermont la antigua y Montferrand la medieval, un poco más lejos. Cuando se puede mirar a la distancia, se ve la cadena de volcanes que bordea el valle. Grises siluetas a lo lejos, llamadas "puys" son enclave de los mitos de la antigua galia. Asterix se asoma desde atrás de la estatua de Vercingetorix que preside la plaza principal en brava actitud. La piedra típica, volcánica, de pizarra negra, llamada de Volvic, recubre los edificios como de una pátina de hollín. La catedral también gótica, también negra, del siglo XII, nos bloquea el camino en la primera calle que enfrentamos. La agujas, agudas hacia el cielo y el rosetón de vitrales trae visiones de otras iglesias en otras ciudades. De Saint Jean en el Vieux Lyon, apenas en la mañana y de cara al Saône recupero el estilo, las gárgolas, los vitrales. Esta es más estrecha. Curiosamente no tiene bancos de iglesia, sino viejas sillas individuales de oficina antigua. Un…

Lyon

Llegué de noche a Lyon y estaba helado.Por suerte un hotel au côté de la gare no era muy caro y era lindo. La recepcionista un taco. Mala disposición para conversar o ayudarme. Que buscara una farmacia a las 21:00 le pareció una demencia y decidió que no iba a involucrarse.Me consiguió un plano y me largó al frío glacial a conseguir un taxi y volver como pudiera (no sé hasta hoy porqué el taxi que me llevó no me podía esperar). Al final otra muchacha de otro hotel más un hombre en la estación del métro me dieron un camino cierto para volver. El muchacho del metro, única alma en el andén, con bufanda y abrigo hasta los ojos fue el personaje más solidario de todo el viaje cuando podría haber sido el más temido también.
A la mañana salí a conocer Lyon le Vieux y sus dos ríos. A poco de andar empecé a disfrutar. Luis XIV y Napoleón están por toda la ciudad. Crucé el Rhône en bus y el Saône a pie. La gran catedral de Saint Jacques, del siglo XIII me acercó plenamente al gótico. Un gran rose…

Fin de semana en l'Aveyron: Le Cirque de Navacelles.

Último destino: le Cirque de Navacelles, lugar a trasmano pero muy recomendado por Paulo que ya lo conocía. Bien fuera de las rutas, atravesando camino rural llegamos a un auberge al borde de un barranco. Sin saber a lo que íbamos, balconeamos en un crater de 300m de profundidad en cuyo centro se puede ver una isla de piedra rodeada de un camino empastado y un pequeño pueblito en un costado. Algo increíble. Como si el gigantesco meteorito que mató a los dinosaurios hubiera caido ahí, las laderas en roca parecían un brocato de tapiceria en verde y beige. Allá abajo, una isla en un río seco vigilaba un pueblo de juguete. Bajamos. En el auto, en espiral, cada vez más cerca, llegamos a una veintena de casas del siglo ¿XI, XII? con una cascada que arremolina un río trasparente como el de Peyre. Nuevamente la pregunta de Paola, ¿Qué hacen diariamente los habitantes? Una cincuentena de tumbas, algunas recientes, en el cementerio, un hostal frente a la cascada muy bien mantenido y casas vieja…

Fin de semana en l'Aveyron: La Cavalierie.

La Cavalerie es un pueblo fundado por los Templarios y amurallado por los Hospitaliers en el siglo XV. Hoy en plena reconstrucción, un alcalde desdentado y orgulloso nos muestra las obras invitándonos a subir, a cambio de 2 euros por cabeza, a la muralla desde donde se divisa el pueblo y la comarca. Más producto de la guerra de las religiones que de las cruzadas, este pueblo olvidado por siglos, apuesta ahora fuertemente al turismo a través de un proyecto nacional de restauración que semanalmente recibe las sugerencias de un arquitecto de Paris. La iglesia pequeña y oscura deja entrar la luz apenas a través de unos modernos vitraux, produciendo una atmósfera sobrecogedora y algo tenebrosa. Al salir, un cartel sobre un dispositivo aclara que, por 2 euros se puede iluminar la sala para aprovechar mejor la visita!!! Ohlala!

Fin de semana en l'Aveyron: Millau y Peyre.

Hermoso paseo por la región de Larzac, con un Tarn que no sé si es el mismo de Gaillac. La invitación era para ir a Milliau,100 km al norte, a buscar un auto que Paulo había roto hacía un mes en la ruta y que la Cía. De Seguros se lo había dejado en un taller mecánico allí. ¿Qué había para ver? El mayor viaducto del mundo, recientemente inaugurado. Tiene 2460m de largo y 343m de altura en su punto máximo. Une 2 cerros entre Bézier y Clermont Férrand, mediante racimos colgantes de hierro que simulan los chorros de agua de una fuente en el aire. Es imponente y refuerza esa magia que logran los franceses al poner juntos el pasado más antiguo con los flamantes productos de la modernidad.
De ahí, ¿a dónde?, le preguntamos a la vendedora de la patisserie donde comimos. La oferta turística era enorme, estábamos en la región de los Templarios y los Hospitaliers, así que había para elegir. Si yo tuviera que elegir, dijo la muchacha, iría a Peyre, que no está en la guía pero es diferente y muy …

Montpellier II

Salí caminando por la rue Faubourg de Boutonette (que también es la parada del tram donde me tengo que subir o bajar, según para el lado que vaya) rumbo a la Place de la Comédie. Orientándome por las torres que se veían a lo lejos y en lo alto, llegué a la Catedral, que está subiendo una colina. Imponente, enorme. De estructura gótica con un inmenso rosetón en una pared lateral y un gigantesco órgano sobre la puerta principal. Después, el eclecticismo nuevamente. Esa sensación de yuxtaposición de cosas y de tiempos. Es una iglesia con relativamente pocas imágenes religiosas. No hay muchas estatuas de santos ni vírgenes con el niño, sino que en cada capilla lateral cuelgan enoormes cuadros con matronas regordetas como pintaba Leonardo y fieros guerreros rubios. El altar principal, al igual que el de Santa Cecilia es absolutamente contemporáneo, éste cubierto de cobre. Alguna estatua en mármol blanco de la Virgen se destaca por lo excepcional. Noté la falta de confesionarios así como de…

Montpellier.

Hace calor, es una noche de verano. La puerta ventana que da al balcón está completamente abierta y sigo teniendo calor.
Hoy decidí salir a conocer Montpellier. Esta ciudad grande, de 400.000 habitantes, entre los cuales hay miles de jóvenes extranjeros debe tener algo más que mostrar que lo que he visto en el barrio y en la Agropolis. El primer día, fuimos a los 2 CIRAD (imponentes edificios modernos), al INRA y otros institutos agropecuarios que todavía no retengo. También al CROUS que es la oficina donde pagan las becas a los estudiantes extranjeros.
Todo es prolijo y las calles tienen una señalización perfecta. La cebras están impecablemente marcadas y los autos ¡se detienen! para que uno cruce la calle. Todo es chiquito, silencioso y limpio.
Luego, a muy pocas cuadras pasa el Tram que es un maravilloso tren eléctrico que pasa en hora y te anuncia adonde, llega y adonde va. Fantastique!

Coteaux de Gascogne. Pirineos.

Pirineos, Côteaux de Gascogne, un paisaje her-mo-si-si-mo y es lo que quieren preservar porque productivamente no sirve para nada. Ya nadie trabaja en el campo, compran las casas como residencia y no tienen quien les fabrique ese paisaje tan famoso. Es muy curiosa la problemática. Los ingresos por subsidios son el doble que por producción. La gente vive espléndidamente pero se quejan. Como dice JF, no conoce productor en el mundo que no se queje. Algo de eso debe ser verdad, desde Salto a los Pirineos pasando por la Amazonia y Dakar parece ser así.

Montpellier. La PLace de la Comédie.22.10.06

Hoy me tomé el tramway y me fui al centreville de esta ciudad tan cosmopolita. Place de la Comédie era mi destino, adonde había ido de una escapada el sábado antes de salir para Gaillac. Ya había caminado por las calles antiguas y compartido el aire de fiesta que había en la explanada. Hoy fue increíble: estaba lleno de gente, mayoritariamente jóvenes que, en grupos conversaban, caminaban o paseaban, dando un aire veraniego a la noche, otoñal sólo por el calendario. La Place es enorme, bordeada por edificios imperiales a un lado, un carrusel y la parada del tren del otro y un bulevar al fondo que termina en las modernas y famosísimas Galerías Lafayette. En las terrazas de los cafés muchísima gente tomando un aperitivo antes de volver a casa. Del lado del Teatro de Comedias un par de jóvenes tocaban ritmos españoles en la guitarra y le ponían a la atmósfera la música que faltaba. Por el otro lado, hacia donde se alinean las boutiques de los floristas, otros jóvenes ensayaban ritmos más…

Le Sud Ouest francais. Gaillac y Cordes.

Cordes vale realmente la pena. Es como llegar a la Edad Media o más bien a alguna película, porque uno de no deja de tener la certeza de estar en el siglo XXI. El pueblo va trepando la montaña hasta coronar el cerro y hasta allí subimos nosotros. El peruano nos llevaba ventaja y mis años de fumadora y sedentarismo también. Cada tanto, utilizando el pretexto del paisaje para tomar aire, nos deteníamos a admirar el colorido en retazos del campo francés, verde brillante, ocres, amarillos, marrones rojizos cada vez más pequeñitos a medida que subíamos. El pueblo es hermoso, de un marrón predominante en piedras y maderas, sorprendido cada tanto por santarritas u otras flores rosadas que renuevan (y reviven) las viejas fachadas. Una plaza central techada, como un viejo mercado, es el centro del pueblo de donde parten las callejuelas imposibles de transitar en auto. Nada cuesta imaginarse el movimiento de la gente 1000 años atrás gritando y peleando bajo el alto techo tratando de cerrar nego…

Albi y Santa Cecilia

Siguiendo las indicaciones de Mme Tourrand seguimos a Albi a ver una enoroorme catedral, construida por aluvión de siglo en siglo y según caprichos o deseos del rey y cardenal de turno. Una estructura del siglo XII, reformada en el XV y así sucesivamente para dar hoy un aspecto de inmenso Dieste del pasado, con un pórtico gótico agregado después y sin explanada de acceso porque el crecimiento de la ciudad se opuso a los planes del proyectista. Adentro, en una atmósfera que si no fuera tan turística sería sobrecogedora, la música de un enorme órgano colocado arriba del altar inunda todo. El techo en arcos de no sé que siglo, despliega un colorido cielo con estrellas doradas y ángeles. No hay rincón en paredes o techos que no esté pintado, logrando diferentes efectos. El climax del eclecticismo de esta nave es el altar, tan actual que data de 1982, y en atrevidos diseños de mármoles y nácares de colores preside el espacio por delante de la capilla de Santa Cecilia.

Centralmente, un coro …

Ultimo 1º de Mayo con Fidel. 1-05-06

Fidel habló de pie, bajo el sol tropical durante tres horas y media. Tenía 80 años y sólo se le notaba cierta traba al hablar, como si se le movieran algo dientes. Yo estaba cansada luego de tres horas de caminata y plantón y él lo más fresco. Según mi visión rioplatense, el discurso fue pautando el tipo de relación que tiene Fidel con su pueblo. Durante la primera hora y cuarto se dedicó a dar información pormenorizada sobre los terroristas Posadas Carriles, Robert Ferro y Rodríguez y sus acciones contra Cuba al amparo de los EUA. Detalladamente leyó documentos, artículos de diarios y actas de juicios demostrando la innegable connivencia de EUA con estas actividades. El enemigo común forja y consolida la unidad interna. Las otras dos horas consistieron en un minucioso inventario de los logros de la Revolución en el primer trimestre del año: cuantos kilos de carne producidos, cuantas toneladas de yogurt de soja, cuantos médicos graduados, cuantos libros publicados, cuántos televisores …

La Habana vieja II

Entre una apretada trama de edificios se camina por las calles repletas de gente. Aquí y allá algunas pinceladas de color alivian la mirada. El aspecto general es ruinoso. Hacia arriba, la ropa tendida en balcones vetustos parecen desafiar las normas de seguridad. Niños jugando en las veredas y plazas, sucios, descalzos parecen llevarnos a nuestra niñez en una revalorización de los espacios colectivos y contra la infancia frente al televisor. Pero tanta pobreza duele. Duele por la gente y por el proyecto. Una cubana me dijo que ellos no tienen ni temor ni vergüenza de mostrarles sus problemas al mundo y por eso no sacan a la gente del centro del turismo y se arriesgan a la impresión que esa imagen trasmite. El proyecto de Reconstrucción quiere a La Habana viva, con su gente, sus negocios y sus escuelas. No una Habana para mirar sino para vivir. Y eso tiene un costo. Alto costo. La vieja farmacia con los potiches de porcelana como los de las fotos de la botica de mi abuelo funciona com…

Museo de la Revolución.

En la antigua casa de gobierno de donde huyó Batista en plena fiesta del nuevo año de 1959, se ha instalado el Museo de la Revolución que recrea, en un estilo escolar, la historia de Cuba. Desde la Independencia y la gesta de Antonio Maceo hasta nuestros días se recorre por numerosas salas los acontecimientos, se ven los objetos y se impregnan los espíritus del valor de los hombres que en distintas épocas forjaron este país. Uno constata el crecimiento de Fidel como dirigente desde joven estudiante a estadista veterano. Antonio Echeverría, Presidente de la FEU, asesinado en 1957, Raúl Castro, Celia sánchez y todos los héroes van desfilando por vitrinas que llevan carteles artesanales y mapas escolares dibujados a lapicera. Un renglón especial merece la Sala de Recordación del Ché y Camilo Cienfuegos, los dos líderes que entraron a La Habana en el 59. Ver la boina del Ché y el sombrero "mambí" de Camilo te pone un momento como parte de la historia.

El orquideario de Soroa

Tres hectáreas y media de jardín botánico y 700 variedades de orquídeas. Un microclima especial en la espesura de una selva embriagadora de aromas a flores y canto de pájaros. Entre terrazas que permiten ver el valle exuberante en verdes y naranjas la casa del catalán se levanta sólida en maderas y piedras. Este hombre, años atrás construyó este jardín en memoria de su hija muerta de parto. La historia, susurrada entre los árboles, conmueve aun más a este parque en el que hoy se crean y multiplican las orquídeas. Luego almorzamos. Para acentuar la fascinación del aire, una mulata de caderas ondulantes cantó para nosotros. La voz parecía no pertenecer a un ser vivo suspendida por las notas encordadas y ofrecida a nosotros en la gracia de las manos y los ojos de la muchacha. En el minuto que miraba a cada uno de los hombres que me acompañaban, les entregaba todo el sentimiento de cada canción y parecía no existir otro para ella. Los veteranos orientales se babearon sin mesura.

La Oficina del Historiador. La Habana Vieja . Abril 06

La primera impresión y el adiestramiento del ojo. Esa distancia. La primera impresión no fue buena: entramos en auto por calles estrechas y malolientes despejando la ruta a bocinazos. Por calles peatonales la camioneta de la UJC avanza y nos deja en la esquina de la Catedral. Ahí comienza el influjo: una amplia plaza bordeada de construcciones coloniales muy bien mantenidas entre sus piedras centenarias y relucientes maderas celestes, soporte de santarritas y enredaderas. Una variada y heterogénea humanidad puebla la plaza: viejas vestidas con trajes típicos y habanos gigantes, mujeres gordas que ofrecen hacer trencitas, turistas sajones muy rojos en su piel, jóvenes franceses delgados, bellos y sobrios. La lista es inmensa. Atravesamos esa corriente desordenada de gente para llegar a la Oficina del Historiador, primera casa colonial recuperada a la que entramos junto con la fascinación. En blanco y celeste, tras una fachada amarilla se abre un hermoso patio repleto de plantas en mace…