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Mostrando entradas de abril, 2006

La Habana vieja II

Entre una apretada trama de edificios se camina por las calles repletas de gente. Aquí y allá algunas pinceladas de color alivian la mirada. El aspecto general es ruinoso. Hacia arriba, la ropa tendida en balcones vetustos parecen desafiar las normas de seguridad. Niños jugando en las veredas y plazas, sucios, descalzos parecen llevarnos a nuestra niñez en una revalorización de los espacios colectivos y contra la infancia frente al televisor. Pero tanta pobreza duele. Duele por la gente y por el proyecto. Una cubana me dijo que ellos no tienen ni temor ni vergüenza de mostrarles sus problemas al mundo y por eso no sacan a la gente del centro del turismo y se arriesgan a la impresión que esa imagen trasmite. El proyecto de Reconstrucción quiere a La Habana viva, con su gente, sus negocios y sus escuelas. No una Habana para mirar sino para vivir. Y eso tiene un costo. Alto costo. La vieja farmacia con los potiches de porcelana como los de las fotos de la botica de mi abuelo funciona com…

Museo de la Revolución.

En la antigua casa de gobierno de donde huyó Batista en plena fiesta del nuevo año de 1959, se ha instalado el Museo de la Revolución que recrea, en un estilo escolar, la historia de Cuba. Desde la Independencia y la gesta de Antonio Maceo hasta nuestros días se recorre por numerosas salas los acontecimientos, se ven los objetos y se impregnan los espíritus del valor de los hombres que en distintas épocas forjaron este país. Uno constata el crecimiento de Fidel como dirigente desde joven estudiante a estadista veterano. Antonio Echeverría, Presidente de la FEU, asesinado en 1957, Raúl Castro, Celia sánchez y todos los héroes van desfilando por vitrinas que llevan carteles artesanales y mapas escolares dibujados a lapicera. Un renglón especial merece la Sala de Recordación del Ché y Camilo Cienfuegos, los dos líderes que entraron a La Habana en el 59. Ver la boina del Ché y el sombrero "mambí" de Camilo te pone un momento como parte de la historia.

El orquideario de Soroa

Tres hectáreas y media de jardín botánico y 700 variedades de orquídeas. Un microclima especial en la espesura de una selva embriagadora de aromas a flores y canto de pájaros. Entre terrazas que permiten ver el valle exuberante en verdes y naranjas la casa del catalán se levanta sólida en maderas y piedras. Este hombre, años atrás construyó este jardín en memoria de su hija muerta de parto. La historia, susurrada entre los árboles, conmueve aun más a este parque en el que hoy se crean y multiplican las orquídeas. Luego almorzamos. Para acentuar la fascinación del aire, una mulata de caderas ondulantes cantó para nosotros. La voz parecía no pertenecer a un ser vivo suspendida por las notas encordadas y ofrecida a nosotros en la gracia de las manos y los ojos de la muchacha. En el minuto que miraba a cada uno de los hombres que me acompañaban, les entregaba todo el sentimiento de cada canción y parecía no existir otro para ella. Los veteranos orientales se babearon sin mesura.

La Oficina del Historiador. La Habana Vieja . Abril 06

La primera impresión y el adiestramiento del ojo. Esa distancia. La primera impresión no fue buena: entramos en auto por calles estrechas y malolientes despejando la ruta a bocinazos. Por calles peatonales la camioneta de la UJC avanza y nos deja en la esquina de la Catedral. Ahí comienza el influjo: una amplia plaza bordeada de construcciones coloniales muy bien mantenidas entre sus piedras centenarias y relucientes maderas celestes, soporte de santarritas y enredaderas. Una variada y heterogénea humanidad puebla la plaza: viejas vestidas con trajes típicos y habanos gigantes, mujeres gordas que ofrecen hacer trencitas, turistas sajones muy rojos en su piel, jóvenes franceses delgados, bellos y sobrios. La lista es inmensa. Atravesamos esa corriente desordenada de gente para llegar a la Oficina del Historiador, primera casa colonial recuperada a la que entramos junto con la fascinación. En blanco y celeste, tras una fachada amarilla se abre un hermoso patio repleto de plantas en mace…