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Mostrando entradas de marzo, 2008

MEDIO KILO DE MANZANAS Y UN REFRESCO

Hacía dos años le había contestado por primera vez a su madre y desde hacía dos años, cada día, se arrepentía de haberla enfrentado. Ella sentía que nada había vuelto a ser como antes. Aunque su madre no hablara del tema, algún "Ahora que sos tan independiente", dejado caer con ironía, le recordaba que el incidente no había sido olvidado.
Repasaba aquel momento y sentía nuevamente bullir su sangre y concentrarse en el cuello y las mejillas casi hasta ahogarla. A medida que el calor y el color ascendían y la quemaban, la cabeza y la lengua hacían esfuerzos por coordinar palabras e ideas. Pero ahora y cada día desde hacía dos años, además, sentía vergüenza. ¿Cómo pude hablarle así? ¿Qué derecho tengo?, se repetía, mientras bajaba la cabeza y se estrujaba las manos entre las rodillas.
No tenía amigos y su familia se reducía a su madre, más la vaga mención a unas primas de Colón que nunca había visto, pero que se asociaban invariablemente a los cuentos de juventud. Más que el inte…

El Señor de Pakal y la Reina Roja. Palenque. 2005.

El Templo de la Reina Roja tiene un original techo de paja que lo individualiza. El Templo no es rojo ni roja es la Reina. Sólo es rojo el sarcófago hallado en el nicho central de tres, en el que encontraron el cadaver de una mujer ricamente alhajado y rodeado de niño y perro. Creen que fue la madre de Pakal: idishe mame, mayan mame. Los lazos trascienden las culturas. Madre Roja. a él le dio la vida y a él le otorgó el poder y lo convirtió en Señor de Señores, el Señor con máscara de jade. Verde y rojo. Verde la selva, roja la sangre. Madre e hijo.

Palenque. México. abril 05

La ruta a recorrer se presenta misteriosa y deslumbrante. Largos recorridos en bus, pedazos de caminos que en el mapa son centímetros se transforman en 10, 15 horas de viaje.
Primer destino, Palenque: pueblo y ruinas.
El pueblo te asalta con una nube de "ofrecedores" de comidas, hoteles, artesanías, traslados, dulces. Ya a las 5 de la mañana una procesión de pequeños vendedores te persigue y aturde. Llegando a la ciudad maya, Palenque te deslumbra ya en el porte de los primeros edificios. El Templo de la Calavera, el de la Reina Roja y el del Señor de Pakal enmarcan un campo verde que parece cuidado por jardineros. Al frente, el Palacio. En tanto uno sube y baja escaleras, recorre edificios e identifica historias en la revista, el descubrimiento de un mundo infinito va transformando el asombro. En la segunda gran plaza, el Templo de las Cruces, el de la Crestería y el de la escalerita entre la hierba conforman una visión más lejos del jardín y más cerca de la selva. Una bruma muy…

Cacaxtla. 26.04.05

De los mundos perdidos de Cacaxtla rescato la historia de su descubrimiento como símbolo del sincretismo del pueblo mexicano. Cuentan que mientras el pueblo de San Miguel Nativitas preparaba la fiesta de su patrono en 1975, unos niños se alejaron a buscar cacharritos que aparecían por allí y que les gustaban mucho a los turistas. Busca que busca y revuelve que revuelve dieron con imagen pintada de un hombre negro emplumado en rojo y celeste que los llenó de pavor. Corrieron a contar su hallazgo y el cura del pueblo, experto en explicaciones convenientes, los tranquilizó diciendo que era la aparición del arcángel San Miguel en lucha con el demonio, que por supuesto, era negro pero transformado esta vez en dragón.
Los arqueólogos del INAH, a partir de este "milagro" de San Miguel descubrieron una ciudad entera, con construcciones de hasta nueve superposiciones y hermosas pinturas en vivísimos colores rojo, negro, amarillo, azul maya y blanco. Impresionan los recubrimientos de e…

Teotihuacán: ciudad de Dioses. 28.07.04

Llegando a México me metí de cabeza en las culturas precolombinas y en el éxtasis incomprensible de la magnificencia. Pero más que lo sobrecogedor de las alturas y la pequeñez humana me subyuga el nivel de las culturas extinguidas. Imaginar la Pirámide del Sol recubierta de estuco de colores rojos, amarillos y verdes y decorada con dibujos exóticos es casi tan difícil como entender la lógica de los edificios superpuestos, construidos unos sobre otros cada cincuenta años por temor a que el sol no volviera a salir y se acabara el mundo.
La Pirámide del Sol es enorme: parten anchas escaleras hacia arriba que se van angostando en un expreso mensaje de que cada plataforma es más selecta. Sin embargo se sube bien o el entusiasmo es mucho.
La Pirámide de la Luna dirige el tránsito por la Calzada de los Muertos y los tramos de escaleras son de igual ancho de abajo hacia arriba, en una versión más democrática de la adoración de los dioses. Pero la Sra. Luna te exige otro esfuerzo: escalones de 3…

Tlaxcala en Semana Santa 27-04-05

Ciudad orgullosa de su arquitectura típica y sus piedras viejas. El estacionamiento frente al Zócalo fue un antiguo patio de carretas. Se ve el cielo en las piezas adyascentes en las que la maleza uniformiza todo. El zócalo está de fiesta y recibe a artesanos y cantores. ¿Será un festejo de Semana Santa? La presentación de la escuelita de "estrellas" con desparpajados adolescentes imitando al ídolo de moda no muestra mucho espiritu de recogimiento.

Una peculiar rampa al costado de la plaza nos lleva a la Iglesia, el Museo y la Plaza de Toros.

La Iglesia me sorprende con los santos y cristos vestidos de violeta y altares de profuso oro. Un Cristo sufriente muestra una irrespetuorsa minifalda violeta con volados. Otro, enorme, de pie y sin barba, con una sotana completa del mismo color aparece como vigía inquietante en una nave lateral. Más parece Rasputín que Jesús.

Al fondo, el primer púlpito de Latinoamérica y la pila bautismal, gigante, en piedra, nos trae a la ambigua histo…

Crucifixión en La Puri. 25.04.05.

Tenango, Tlaxcala, La Puri. En muchas casas el moño violeta recuerda el luto por Cristo. La Puri, un pueblito a escasos kilómetros de Texcoco, prepara su Via Crucis con tinglados preparados en el atrio de la iglesia. Como kermese escolar, los kioscos indican el lugar de Pilatos, Caifás o Herodes. Un árbol simula el verdugo de Judas. Desde temprano los muchachos se columpian para probar la bondad de la soga.
Decidimos subir al cerro y esperar allí la procesión donde se realizará el simulacro de la crucifixión. Desde lo alto el paisaje comprensa la espera. Una visión árida de cerros, enmarcada de nopales y terrazas preparadas para la siembra en espera de lluvias son el marco de esta representación que no logro sentirla más que como un acto teatral. Dos cruces tiradas en el suelo esperan en lo alto del cerro junto a enormes parlantes que nos recuerdan el siglo XXI. Desde lejos, como hormiguitas, vemos subir carros romanos, soldados con espadas y capas rojas, mujeres con mantos y tres desg…

Paisaje De San Martín de los Andes

Erizado en su piel de bosque sin hojas
el monte blanco penetra en el cielo
las nubes confunden
la luz y la cumbre

el agua y la nieve.

Impávidas aguas reflejan
en perfecta simetría
las siluetas de los montes

y los colores
del sol y del frío

agua el azul
azul el cielo

monte penacho
o cono profundo

como espejo líquido
del sol
dibuja nubes
en el lago quieto

reflejo acoplado
de valles, pinos, escarpas


Aguas del Lácar

Azul profundo, verde esmeralda
aguas del Lácar
inmenso lago
que serpentea
entre los cerros y no se ve
más que una lengua
de azul profundo, verde esmeralda
que llega al valle para lamer
aquellos cerros
verdes
profundo
azul grisáceo
pinos y cerros
curva encrespada
de verde intenso, de puro gris
sobre las aguas
azul profundo, verde esmeralda
aguas del Lácar
inmenso lago, que no se ve.

Leyendo a Borges. in: Octubre Azul (2007)

La torre en guardia, antón pirulero
los gurises, el triciclo, la vereda
el puente de Avignon, la rueda rueda
la rayuela, los libros, farolera
Soy esas cosas. Pero también
Soy la que espera en el muelle a la tarde
Y ve pasar el tren cuando se aleja
Quieta, inmóvil, enraizada.
Soy el viento liviano que remueve
Torbellinos de polvo arrinconado
Soy el aire que mueve las cortinas
De tus ojos
Del llanto que no alcanza.

Con zapatos prestados. in Octubre azul (2007)

Con los toscos zapatos de mi hermano
bajo el cerro rumbo al valle
(cuadriculado de calles)
por la senda de guijarros
polvo y fango
hacia abajo
hacia el valle.

Apoyo los talones en las rocas
afirmo los plantales en el barro
paso a paso
hacia abajo
por el lodo cargado de guijarros
con zapatos prestados
paso a paso
yo avanzo.