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Mostrando entradas de agosto, 2009

Toledo

En el recorrido de 70 km los grandes poetas nos acompañan. Por la manchega llanura, seca, lunar vamos rumbo a Toledo, capital de España hasta 1561. Rastrojos de cereales en líneas, líneas de labranza sobre arenas pespunteadas de calizas. El verde se delinea tímido en los bordes del camino. Olivares polvorientos que apenas levantan en gris sobre el amarillo.Toledo es un templo del turismo y nosotros cometimos el error, de nuevo, de contratar una excursión para visitarlo. Digo error porque ya sabíamos que nos gusta otro ritmo para conocer los lugares y las cosas. Lo mejor del paseo fue que conocimos a un matrimonio de uruguayos (¡oh, casualidad!) que iban a visitar a los hijos y con los que pasamos un día muy agradable.En no más de dos horas nos llevaron de las narices por el Toledo antiguo, caminando por un laberinto de callecitas empedradas, escalonadas, sorprendentes. Pero anduvimos como ganado de un lado para el otro disparando a troche y moche la máquina de fotos. Vimos el entierro…

Córdoba y su mezquita

Córdoba resplandece bajo el sol de agosto. Los naranjos forman lunares de sombra sobre las veredas. El río Guadalquivir apenas visible tras las vallas de construcción no parece tener las aguas granate. Las calles empedradas nos van llevando a la Gran Mezquita. Un enorme edificio amarillo abre sus puertas a un patio en el que los canales de riego dan de beber a naranjos y olivares tan viejos como las mismas piedras que lo cubren. El edificio actual es el producto de idas y venidas entre moros y cristianos pero en el que cada vencedor conservó mucho del edificio anterior. El resultado es de un sincretismo que no se ve en América. Caminando bajo los arcos de la mezquita me preguntaba por qué los mismos españoles no fueron tan generosos con los templos incas, aztecas o mayas. En sus 23.400 metros cuadrados se puede observar gran parte de la historia de Córdoba: vestigios romanos y visigodos bajos los arcos rojos y blancos del Islam y capillas renacentistas tras portales musulmanes labrado…

Paseo del Arte. Museo Reina Sofía.

El Reina Sofía es magnífico aún antes de entrar. Los ascensores vidriados sobre la vieja fachada del Hospital San Carlos dan cuenta del propio espíritu del Museo. Es el museo de arte contemporáneo que arranca a finales del siglo XIX y llega por 16 salas a nuestros días con exposiciones temporales. En un edificio severo de gruesos muros y piso de piedra se desarrolla este museo moderno como no he visto (bah!, no he visto tantos) otro. En las colecciones pero sobre todo en la concepción: fue el único museo, incluyendo las iglesias, en que pudimos tomar fotos en el interior. Uno se va perdiendo sala a sala por el mundo que se hacía añicos de principios de siglo XX y en el esfuerzo de las vanguardias por plasmar esa sensibilidad: los posimpresionistas, los cubistas, los dadaístas, los surrealistas ofrecen este abanico de visiones en correlato con los tiempos que les tocó vivir. Pasamos por los primeros Picassos, Gris y los bodegones, el desnudo en la playa de Tagore, la ventana de Dalí y…

Paseo del Arte. Museo Thyssen-Bormenisza

Con el Paseo del Prado como eje estructurador y la Estación de Atocha como referencia, Madrid te ofrece zambullirte en el arte de todos los tiempos visitando los tres museos más importantes.: el Reina Sofía, el Thyssen y el Prado.Cada uno aporta desde su lado y uno debe visitar los tres. El Thyssen está en el palacio Villahermosa y su nombre completo es Museo Thyssen Bornemisza en honor a la familia que fue adquiriendo las colecciones que luego compró el estado Español y puso a discposición del mundo. En el hall central, gigantescos retratos al óleo del Rey Juan Carlos y la Reina Sofía a un lado y el Barón y la Baronesa TB vigilan a los miles de turistas, artistas, estudiantes y visitantes que concurren al museo diariamente. A un lado la infaltable tienda de recuerdos, al otro el salón de las exposiciones temporales que hoy nos introduce en el fascinante mundo de Henry Matisse y sus búsquedas de forma y fondo y sus cuestionamientos a los impresionistas. Un trayecto muy bien armado y m…

El Palacio Real. Madrid

Sólo abierto para museo y recepciones oficiales desde 1931, el Gran Palacio domina Madrid desde la colina del Príncipe Pío. Desde la ventana del hotel lo vemos en lo alto con la Catedral de Almudena al lado. El Palacio impresiona en su patio central y lo primero que se visita es la Farmacia Real fundada en 1594 por Felipe III. Homenaje a papá desde un rey que no se alejaba del Palacio sin farmacéutico ni herbario y fundó la primera Facultad de Farmacia que hasta hoy continúa en actividad. Luego sí entramos al Palacio por la espaciosa escalinata de piedra gris coronada por una gran bóveda que representa la protección de España a la religión. Se ingresa por la Sala de Alabarderos y luego al Salón de las Columnas donde se firmó en 1985 la entrada de España a la Unión Europea y donde los reyes lavan los pies a los pobres en Semana Santa. No sé si lo siguen haciendo pero sería todo un gesto inclinar a los pies del pueblo sus reales figuras sobre el piso de granito rosado y blanco . Luego ing…

Jardines del Campo del Moro. Madrid

Por la Cuesta de San Vicente se deslizan los Jardines del Campo del Moro hacia el río Manzanares. En el calor de agosto el aire que respira la vegetación nos invita a entrar. Situado a espaldas del Palacio Real fue, según la tradición, lugar de acampada de las tropas árabes que sitiaron Madrid en 1109. Fueron Jardines reales mucho después cuando ya estaba construido el Palacio. Los jardines salvan un pronunciado barranco que se extiende desde la contra fachada del Palacio hasta el río Manzanares y es un pulmón de veinte hectáreas en el medio del asfalto de Madrid.Caminar por los senderos, entre los canteros y bosques te lleva a las historias románticas de reyes y doncellas. No sorprendería encontrar una dama con sombrilla de encaje blanco llegando por el Camino de los Mosquitos o al Rey consultando a los asesores de caminata por la vía de las Minas. El aire liviano se cuela entre el follaje y dibuja luces con la llovizna de los regadores. El Chalet de la Reina, apenas un reposo en la …

El Templo de Debod. Madrid.

En el sopor de la noche subimos por la Cuesta de San Vicente, con asombro, como descubriendo: un gran jardín, un portón y sus rejas. Todo cerrado. Una calle forma un viaducto y nos pasa por arriba. Avanzamos y exploramos. A la izquierda, luego del viaducto una escalerita empinada de piedra nos lleva a un parque sobre la colina del Príncipe Pío en la que Goya inmortalizó a los que se alzaron contra la invasión napoleónica. Una hermoso parque que convoca a la gente que busca aliviar el calor. De lo profundo de la noche surge un templo antiguo flotando en un estanque. Una luz amarillenta ilumina los tres cuerpos de piedra carcomida por los años. La luna de rodaja recorta el negro del cielo. ¿Qué es? Parece traido de otra época, es claro, pero también de otros mundos. Es el templo de Debod que el gobierno de Egipto donó a España en 1969 por haber colaborado con el traslado de los monumentos para construir la represa de Assuam. El aire tibio de mezcla con el calor que sube de las piedras. Ni…

Belleza nigeriana

Entre el caos, la basura y la congestión vehicular y humana las mujeres nigerianas no pierden la elegancia. Tal vez contribuya a su andar erguido y ondulante la tarea de llevar la carga sobre la cabeza desde muy niñas. Llevan todo lo imaginable, desde canastos con frutas a bandejas con pan, mayonesa y latas de atún para venderte un sándwich al paso. Algunas llevan todo un muestrario de linternas sobre la cabeza o una jaula con pájaros. Impecables en su andar, además a veces también cargan la cría.
Tanto en su vestimenta tradicional como en la occidental las nigerianas muestran una contundente femineidad. Por naturaleza no les crece el pelo más allá de la quijada, cosa que me costó creer hasta que lo verifiqué con las propias mujeres. Sin embargo se las ingenian con postizos y extensiones para lucir las cabelleras largas, lisas, trenzadas, onduladas o de dos colores. En los mercados las pelucas y en las calles los Beauty Salons son de las presencias más contínuas. En particular no me gu…

Entre lo patético y lo inhumano

Lo que más me ha impactado en este país es que dejen los muertos tirados. Tuve la mala suerte de ver un cadáver el primer día que llegué y esa impresión me ha acompañado estos dos meses. No había vuelto a ver otros, pero el domingo, de regreso de Oshogbo vimos dos más. La misma tarde. Uno tirado en una rotonda en plena ciudad, sin ropas y ya rígido parecía una escultura de cuero. Era un muchacho. Yo iba comiendo y no quise pensar. Luego otro, ya en la ruta, tirado en la banquina boca abajo. También un muchacho, éste con ropas todavía.
Entre los dos cadáveres, el espectáculo más fellinesco del mundo: cinco mujeres, con los coloridos vestidos y akedes nigerianos, paradas, de piernas abiertas y faldas remangadas meando al costado de la ruta. Gordas, sólo vi unos culos enormes llenos de celulitis y el chorro delator. La risa se nos cortó cuando apareció el segundo muerto.
Los hombres mean en cualquier lado. Pero no contra un muro o contra un árbol como he visto en México o en Santiago. Esto…

Nike Davies Okundaye

Prestado de Lizzie Williams tomo el lunar de la vida de esta artista que me ha fascinado en el contexto de este país tan particular. Nike nació en una familia de artesanos y su abuela era una teñidora de índigo y líder de un pueblo de mujeres. Ya a los seis años se vio obligada a ganarse la vida vendiendo bananas. A los 16 huyó de la casa del padre y de un matrimonio arreglado y se unió a una troupe de artistas transhumantes.
Más tarde se casó con el mayor artista de la Escuela de Arte de Oshogbo, Twins Seven Seven, llamado así por ser el único sobreviviente de siete parejas de mellizos que le nacieron a su madre. Fue una de las 15 esposas de un marido violento y abusivo y pasó 16 años de su vida en ese matrimonio polígamo.
A través de su vida Nike ha inspirado a otras mujeres a expandir sus horizontes a través del arte. Fundó el Oshogbo Nike Centre of Art and Culture donde “motiva” (ella sostiene que el arte no se puede enseñar) a numerosos alumnos, que hoy son de todo el mundo, en téc…

Oshogbo. Bosque Sagrado.

Es un bosque de unas 75 has a las afueras de la ciudad, hoy declarado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dado su significado cultural. Susanne Wenger fue una escultora austríaca que llegó a Nigeria en 1969 y se quedó para siempre. Encontró el bosque sagrado de los yorubas casi abandonado y los legados culturales y artísticos reducidos a los relatos de unos cuantos viejos. Junto con su esposo Ulli Beier y la artista Georgina Beir más otros artistas locales realizó un trabajo de recuperación y resignificación de su valor religioso. Wenger, bautizada como Addunni (Adorada) por los nativos, transformó el bosque en el refugio de los dioses sin hogar, abandonados por la sociedad moderna, según sus palabras. Murió recién, en enero de 2009.
En el bosque el aire se siente liviano. La humedad ineludible se hace llevadera bajo la sombra de la vegetación que se distribuye por estratos, desde el mantillo sobre el suelo a los árboles más gigantes que puedan existir cubiertos de lianas y enred…

Oshogbo. Centro de arte yoruba.

A 88 km al noreste de Ibadan, y sólo dos horas de viaje, se encuentra Oshogbo, capital del estado de Osún, una pequeña ciudad, para la escala nigeriana, de 850 mil habitantes. Como todo es relativo, nos sorprendieron las calles sin baches, algún que otro cartel señalizador en la ruta e incluso maquinaria de vialidad trabajando a la entrada de la ciudad. ¡Otro mundo!
Y es otro mundo porque Oshogbo es el centro del arte nigeriano, primero de los yorubas y luego, a partir de 1960 de toda una generación de artistas locales que alcanzaron renombre internacional bajo el impulso de tres artistas europeos (Susanne Wenger, Ulli Beier y Georgina Beier) que rejuvenecieron el arte nigeriano fundando la Escuela de Oshogbo.
En busca de unas esculturas de piedra, similares a las que se ven en el bosque sagrado, recorrimos las galerías de arte de la ciudad y la propia casa de Susanne Wenger que acababa de morir en enero.
La Galería de Arte de Nike en Oshogbo, una de las cuatro que tiene en Nigeria la ar…

Universidad de Ibadan

La Universidad de Ibadan es la más antigua de Nigeria. La fundaron los ingleses en 1948 como filial de la Universidad de Londres. Y dicen que fue muy buena. Cuando uno pasa por su frente sólo ve un muro que se extiende muchos metros. Y al atravesar los portones se abre un parque con gran jardín, calles prolijas y edificios amplios y cuidados. No esperaba eso, pero es claro que tras los muros hay otra realidad, en muchos planos. Acompañados por un docente que Gabriela conoció en Lagos fuimos a saludar al Vice-Chancellor, Dr. Bamiro, que es la autoridad máxima. Muy agradable, nos explicó que está haciendo un esfuerzo por emprolijar el entorno (se nota), por elevar el nivel del staff docente preocupado por los egresados y abrir opciones de posgrado en varias áreas disciplinarias. El Dr. Bomiro apoya la huelga docente que se está llevando adelante por mayor presupuesto. Ya llevaban más de dos meses de paro y la falta de estudiantes se sentía en la tranquilidad de los jardines. Nigeria tien…

Abeokuta o la tierra del índigo

Camino a la ceremonia de coronación pasamos por Abeokuta a 77 km de Ibadan pero a 3 horas de viaje. Siempre la misma historia: carreteras ruinosas, llenas de camiones y vehículos que apenas andan, cuando no se rompen y quedan parados trancando el tráfico. Se sabe a la hora que se sale, nunca a la que se llegará.
Abeokuta es la tierra del índigo, el colorante natural de color azul que se extrae de una planta del mismo nombre. A Horacio, aunque tal vez ya lo sepa, le mando el nombre científico: Lonchocarpus cyanescans. Parece que hay unas 240 especies de plantas que pueden proveer del colorante, pero de diferente calidad, persistencia y tono de azul. Las tinturas Yorubaland son reconocidas por su calidad y se conocen desde el siglo IV aunque los europeos las descubrieron recién en el siglo XVI. Por años este fue el colorante por excelencia para sacar al algodón de su blanco y su búsqueda provocó varias guerras en Africa Occidental. La capacidad de dar a las telas un profundo color azul f…

Ceremonia de coronación.

Casi de sorpresa Jorge llegó un día diciendo que el Rey de Itori nos invitaba a la coronación del Baale de Itori Kingsdom. Además de la sorpresa, las ganas de no perdérnoslo. La causa de la invitación era que muchos de los familiares del Baale y del Rey trabajan en IITA .
Llegamos con la ceremonia empezada y el salón lleno de gente. El viaje fue largo: unas 4 horas para hacer 100km por una de las carreteras más congestionadas y deshechas que he visto. Hacía mucho calor y el aire acondicionado no andaba bien porque un loco suelto (loco, sí, loco) se las agarró contra nuestro auto a los puñetazos y, además de abollarlo, aflojó los cables. Cansados y chorreando sudor, igual llegamos a tiempo al Palacio Real, una construcción de material, económica y decorada con estridencia, pero amplia y prolija. Allí se llega por un camino secundario de unos cien metros bordeado por montones de basuras, autos chocados y abandonados y casetas de madera. Plena Nigeria. Detrás de un muro con portón de meta…

Religiones tradicionales

He estado conversando con Anthony, que es Igbo, de la frontera con Camerún, al que le pregunté sobre las religiones tradicionales. El dice que eso es cosa de la gente vieja, que ellos ahora van a la iglesia. Su abuelo antes hacía sacrificios y todos lo consultaban por un dolor o un deseo, pero un día el abuelo les dijo que no había que hacer más sacrificios e ir a orar a la iglesia. Este abuelo era conocedor de plantas (¿de ahí le vendrá lo de jardinero?), lo consultaban tanto para un dolor de cabeza como para engendrar hijos varones. Me contó que escurría el agua de un pasto dentro del oído del enfermo para sacarle el dolor de cabeza y con otras plantas curaba la malaria o el dolor de tripas. Anthony dice que Dios trabaja muy arriba muy arriba y hace que cada niño nazca con determinado talento y poder de espíritu pero que entre El y los humanos hay montones de espíritus, buenos y malos que ayudan (o impiden) que uno logre su potencial que es lo que nos dio Dios. Cuando vio la máscara…

Nigeria: religiones y etnias

En Nigeria hay tres etnias mayoritarias que son la Hausa (21%), la Yoruba (21%) y la Igbo (20%), ubicadas al norte, suroeste y sureste del país respectivamente, entre los 250 grupos culturales que existen en los 140 millones de nigerianos. Las fronteras de Nigeria fueron establecidas por Gran Bretaña en la época de la colonia respondiendo a sus intereses comerciales y desconocen, por lo tanto, los territorios de las diferentes etnias lo que ha mantenido la unidad del país en permanente zozobra. La última gran guerra secesionista fue la de Biafra, recién lograda la independencia, e inolvidable para todos los mayores de 45 que cantamos con Rada o Joan Baez.
Si bien subsisten las tensiones entre los grupos, los conflictos tienen hoy un cariz más religioso que étnico, como lo muestra la rebelión del pasado fin de semana en el norte, zona musulmana, donde un reducido grupo armado musulmán se levantó contra el gobierno, también musulmán, reclamando la aplicación de la ley islámica en todo el…

Oje Market, universo de mujeres.

Ayer sábado la ida a Ibadan cambió de cara, o tal vez uno se va acostumbrando. Para que Gabriela, mi visita de Uruguay, conociera la ciudad, fuimos al Oje (se pronuncia oié) Market en busca de ashokes que son tiras de telas de unos diez centímetros de ancho y largo variable que se juntan de a varias y se hacen vestidos, almohadones, carteras, alfombras, manteles o lo que la imaginación permita.
Sobre la calle por la que andan vehículos hay puestos de frutas y verduras donde el color verde de los limones se mezcla con el azul de los tocados y el rojo de los tomates con el amarillo de las faldas. Al grito de customer, sister o madam, cientos de mujeres de todas las edades intentan venderte desde pescados ahumados a caracoles de jardín (¡¡!!), paltas, papayas, chiles, tomates, plátanos y bananas. Todas mujeres y sólo mujeres yorubas, musulmanas, cristianas, con burkas o con velo, con tocado o con trencitas, descalzas o con zapatos, con niños a la espalda o niños en el vientre. Universo de…