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Mostrando entradas de 2010

345. Pregunta

Mi hermana dice que uno muere cuando aprendió todo lo que tenía que aprender en la vida. ¿Los suicidas no logran aprender más y dan por terminada la sesión?

346. Tlaloc o la energía que purifica.

Anoche exorcizamos el 2010. En familia invocamos a Tlaloc, dios de la lluvia para los aztecas, para pedirle alivio del calor y las malas ondas. Desde las primeras gotas bailamos en su honor incitándole a continuar. El aguacero fue tomando fuerza estimulado por siete pares de brazos que se elevaban llamándolo. Hicimos en el jardín un círculo de manos juntas y dejamos que la lluvia corriera sobre nosotros y nos limpiara y nos lavara. Creamos una tormenta perfecta con relámpagos que brillaban en las gotas de lluvia y truenos que estremecían las cortinas de agua que se desprendían de los árboles y los techos. Bailamos en la noche hasta que la energía cerró el círculo y nos fuimos a dormir revividos.

347.

El pescador giró la cabeza cuando escuchó el auto acercándose al muelle. Era temprano. Recién habían abierto los portones del puerto. El ruido del motor que aceleraba llenó la mañana gris del domingo. El pescador vio al auto trazar una comba en el aire y estrellarse contra la superficie del agua para luego hundirse en el medio del río.

El día que se escurre entre mis dedos

El día que se escurre
entre mis dedos trae míseros suspiros de pizarra Cálices quemados por años de sequía renacen revividos en mentes solidarias
El día que se escurre entre mis dedos vislumbra soledades a montones Multitudes nocturnas que vegetan en asfaltos poblados por ausencias
sin cadencias y olvidadas

349. Lluvia de verano

Ha llovido toda la mañana como si fuera otoño. Ráfagas huracanadas sacudieron los árboles y limpiaron el aire de vientos nortes y mosquitos de verano. Una mañana oscura y el frío colándose por las rendijas dejadas en la noche para poder respirar. Ramas caídas y plantas volcadas era el panorama del jardín al levantarnos. A mediodía nada indicaba diciembre.

350. Síndrome de abstinencia

Anoche al volver a casa constaté que no tenía conexión a internet. No quise preocuparme. Era tarde, tal vez un desperfecto momentáneo. Deseché de mi cabeza los malos pensamientos y me fui a dormir. Hoy de mañana lo intenté de nuevo. Ya sentía un hormigueo por no haber podido acceder al correo, al feis o al blog desde la tarde temprano. Como si algo importante fuera a ocurrir mientras yo estaba desconectada y me tomara por sorpresa. Nada. No conectaba. Me pareció que el modem tenía una lucecita apagada que debía estar prendida. ¿Debía?¿Por qué nunca me fijé cuál de las lucecitas es la que está prendida? La verdad es que no tenía idea. Empecé por donde sugieren las instrucciones: verificar los enchufes (me pareció que las lucecitas titilaban distinto), resetée la máquina, apagué y prendí el modem varias veces y cada vez me justificaba: no debo haber esperado lo suficiente; ¿será que puede estar tan caliente? (tampoco me había fijado nunca). Así que llamé al servicio de atención al client…

351. Cuentito con vuelta (de llave)

Volvía a mi casa con mucho hambre y mucho calor luego de un día cansador. A mí me matan los días que arrancan mal. Por mucho que haga es difícil que enderece el humor si el primer intercambio con otro ser humano es una pelea o un lío. Hoy había todo eso al llegar al trabajo: problemas con la empresa que está haciendo unos arreglos y líos entre unas docentes. O sea día bravo. Además venía de un taller de evaluación con algunos que se sienten la última cocacola del desierto. Insufrible. Bueno, volvía tranqui, caminando y al llegar a casa (con hambre y calor, como ya dije) meto la llave en la cerradura y noto que no gira. Intento de nuevo y estaba como nacida: ni a derecha ni a izquierda. El pestillo colgaba raro. Pah!, ¿Qué pasó aquí? El calor del hormigón ya me subía por las piernas y yo quería, al menos, sentarme en algún lado. El asunto era claro, o llamaba a un cerrajero o no entraba. Ya eran las 20hs. y en un rato iba a estar oscuro. Lo llamé y esperé en la vereda hasta que llegó. E…

352. Fe de erratas.

Dije que en general la vida trata mal a la gente pero no tiene relación causal con el nacimiento de mi sobrino nieto. Sólo que los jóvenes empujan y estos hitos nos ponen cosas en evidencia. Pero que, como dice Lennon, "la vida es aquello que pasa mientras hacemos planes" es una idea que me ronda, cuando enfrento hoy a la gente con las que compartimos sueños hace tiempo. Ese potencial que teníamos cuando éramos jóvenes ¿a dónde fue? ¿No nos dimos cuenta que se alejaba cada vez más en tanto nos ganábamos la vida para concretarlo?¿qué la realidad cada vez nos apartaba más de él? Entre otras cosas, porque el no concretarlo nos va volviendo mezquinos, enojosos, temerosos y protestones. Entonces la vida pasó mientras tanto. Y tiene que ver con uno mismo, con la actitud de cada uno, pero fue la vida la que pasó y no hicimos nada. Todavía tengo que desarrollar un poco más la idea, ¿pero entienden por dónde ando, no?

353. Cuando los jóvenes empujan

Hoy la familia inaugura la cuarta generación y me han hecho tía abuela. La gente va haciendo su vida y la vida pasa por las personas y se porta bien o se porta mal. Creo que, en la mayoría de los casos, la gente no se da cuenta que la vida los trata muy mal. Y cuando quieren acordar los años ya pasaron y ellos tienen menos alternativas y los jóvenes empujan. Pero hoy hay que celebrar.

354. Poesía

A veces vomito una poesía de pe a pa y no hay palabras mejores para decirla. Aunque no sea buena. A veces sale así, redonda y no permite que le cambie ni una letra. Otras no avanzan y no hay palabra que las complete. Son como esas casas a medio hacer que en el alero muestran los hierros oxidados del hormigón armado. Como esas casas a las que nunca les pusieron cerramientos y tienen agujeros desdentados por ventanas. A veces, una familia las ocupa, les da sentido y las transforma en hogar. Pero se las ve inconclusas. Aún cuando la gente les ponga cortinas y plantas en macetas.

355. Segundas partes

Las mismas caras. Otras caras. Otras historias. Las mismas ausencias y de las otras. Las segundas partes pueden ser muy buenas cuando tienen sentido en si mismas. Algunos vinieron de lejos, otros desandaron años en pocos kilómetros.Y pasó la noche con mucha alegría, mucho afecto y el sentimiento de retomar el tiempo vivido.

356. Vuelta al río

La ventaja del horario de verano es que el tiempo da para terminar la tarde con una caminata por la orilla del río. Entre luces del atardecer que se aclaran mientras se acerca diciembre. Verano que amenaza con seca. La bajante descubre en la superficie las piedras del fondo.

357. De un fluir

Las ideas se materializan en palabras hilvanadas por dedazos sobre las teclas. Ideas que se vuelven movimiento; palabras que se descomponen en letras ¿qué escribir?
Otra vez el cielo azul y el viento de cara al mar. Nueva recorrida por los cerros y las playas preparando la huida.
Un bosque de eucaliptos se presenta acogedor: un paréntesis. El paréntesis abre y cierra. Cuando abre es un detenerse, un explicar, un comprender. Después, se cierra y todo continúa con el ritmo y la lógica anterior.

358. ¿Segundas partes no son buenas?

2010 año de rencuentros. Por la militancia de una compañera ubicamos a más de 200 compañeros que pasaron por la Escuela 8 de Paysandú de primero a sexto grado. Hubo rencuentro. Con algunos desmontamos las barreras de encontrarnos por la calle y apenas saludarnos. Con otros cerramos 35 años de ausencia. La misma compañera, en su perseverancia, provoca un segundo encuentro con los que no pudieron venir al primero. Segundas partes pueden ser buenas.

359.Nota de color.

Hoy me levanté con el color de Nigeria en la cabeza. ¿Qué sería Nigeria sin color? ¿Cómo será el África de las sequías, de la tierra arrasada, de las nubes de polvo? Nigeria sólo se alivia por dos cosas que van unidas: el color y la alegría. La tierra destiñe rojo que se pega como tinta. Los vestidos se confunden con las frutas en los puestos de venta. El verde de los pastos y los campos mimetizan el desparramo de basura. Las pieles oscuras destacan los dientes y avivan los ojos de la gente al reír.

360. Me cuesta el rigor

Me cuesta el rigor de cumplir con el post diario. Lo siento una imposición y no quiero escribir por imposición. He intentado, sin éxito, desterrar de mi vida el "tengo que". Llevo la cicatriz del deber marcada a fuego, aunque busco acorralarlo. Cuando amenaza con invadirme la vida colándose como el agua entre los granos de arena, reacciono y huyo. Y el deber se queda ahí mirándome, sin entender porqué, con los años, me he vuelto tan voluble.

361. Dialogo con los fantasmas

Invoco a los espíritus que pueblan mi casa. Persigo la energía errante de la tía Erla por los rincones. Descubro tesoros enterrados en la caballeriza que ahora es mi jardín. ¿Qué misterio encierra el viejo aljibe tapiado? ¿Qué amor prohibido cuentan las paredes del desván? ¿Qué poesías cantaron los helechos entre la corteza del ciruelo? Dice Martín Barbero que dialogó con cuatro generaciones de su familia a través de los objetos de su casa. Yo busco el diálogo con las voces atrapadas en los muros.

362. Aire y mar

Vuelan las palabras enredadas entre las melenas y los volados de las blusas de cara al mar. El cielo moteado por nubes blancas permite el reflejo de los parapentes contra el azul. El día avanza hacia el gris, el viento arrecia y obliga a volver.

363. On sale

Hoy gran barata gran. Los shopping descuentan el IVA y una de las tarjetas de crédito más populares le suma otro adicional: 36% en total. No da para dudar al comienzo de temporada y con dos hijos en los veintes. Pero, como me ocurre a menudo, me olvido de las cosas que detesto y menosprecio el efecto que me producen. Lasmultitudes no son para mí. Me marean, sobre todo si están compuestas por mujeres que convulsivan frente a una mesa de saldos o alcanzan un orgasmo con el descuento en la boleta. No puedo integrarme a la manada, siento que pertenecemos a especies distintas. No quedó otra que huir... pero no sin antes proveer de atuendos completos a mis dos vástagos.

Abismos

Me detengo en el espacio
entre el filo del ayer y tal vez (hoy no) el abismo de mañana
Cuento en penumbras las certezas inasibles etéreas descarnadas
Camino por el borde de una llama que titila y amenaza devolverme la oscuridad

De un soplido

364.En falta

Después del planteo y la propuesta vino el primer impulso.Y ahí quedó. Venía pensando si cambiaba la fecha y simulaba cumplir sin haber cumplido, o escribía tres post de corrido. Pero había algún lector atento, lector cercano pero lector al fin. Así que serán 365 ¿cuánto tiempo me llevará?

365. Graduación.

Vengo de la graduación de los muchachos de Educación Física con el alma llena. Me resisto a estos actos pero luego, cuando veo la emoción de los muchachos y sus padres, sumado a la creatividad y sinceridad del espectáculo vuelvo contenta. Con la sensación de ser parte de algo que aún logra revertir un mal día.

Proyecto

Inspirada en Julia y Julie voy a intentar escribir cada día los pensamientos que me rondan. 365 viñetas de no más 300 caracteres a partir de mañana.

Noche de sábado

Noche de sábado sin fiesta y sin baile. Alma llena en la duermevela de la tarde. Plena de un día plácido. Los círculos se cierran, sino, no serían círculos. ¿O será apenas un camino a recorrer? Honrar la trama, dice Drexler. La clave es el camino.

Apuntes luminosos. Desde París

¿Qué decir de París que no se haya dicho, escrito o filmado? Todo lo que pueda decirse se aproxima peligrosamente al lugar común. A mí me fascina pensar que estas calles las recorrieron tantos genios: imaginarme que en una esquina del Quartier Latin me cruzo con Scott Fitzerald, con García Márquez. Que en el bistrot del Petit Pont Hemigway garabatea en una mesa de cara al Sena. Que en la puerta del Moulin Rouge aparece Toulousse con La Goulue o que al doblar aquella esquina encuentro discutiendo a Picasso y Modigliani. Que Cuasimodo se descuelga por la nariz de las gárgolas de Notre Dame o que me choco con Cortázar bajo la llovizna y nos decimos “pardon”. Porque Paris se conoce, se ha visto, se ha estudiado. La diferencia es que uno pasa a formar parte del escenario. Figura y fondo, como decía Matisse.Uno está allí y esa es la clave. Uno sabe a dónde quiere ir, sabe lo que va a encontrar. A diferencia de otros destinos en los que el asombro es la guía, en París lo es la constatación. …

Todo un mes

Octubre callado. Octubre de definiciones.Pasó octubre y no escribí ni el regreso a las caminatas por la orilla del río, ni el muro del jardín rebrotado en sus ladrillos, ni los helechos en los huecos del ciruelo. Ni las desazones, ni los desvelos. Pasó octubre. Sin voz.

Retorno

Estoy volviendo. Amanezco en mi país después de dos meses largos de inasistencia. No es ausencia porque estuve, pero no es lo mismo. Pasaron cosas que no me enteré, otras en las que no pude estar, otras que mejor no estuve.Vuelvo. La incertidumbre vuelve conmigo. Se me metió en la valija y no pagó sobre peso.

To Change the world. Margaret Randall

Llegué a este libro luego de leer el de su hijo "Estar allí, entonces" que comento en otro post. Y si aquel libro me encantó, éste me apasionó desde su sensibilidad de mujer comprometida pero también como observadora, por momentos calma, por momentos implacable.
Una década de vivencias en la Cuba revolucionaria (de 1969 a 1980), contada con el corazón y el alma de esta escritora norteamericana que ha signado su vida por compromiso político. La experiencia cubana contada desde lo subjetivo, con conocimiento de causa, como testigo privilegiado y desde las experiencias cotidianas de la lucha de criar cuatro hijos en el marco de la revolución. Margaret Randall muestra así los grandes logros, como también los errores más dolorosos. A través de una prosa hermosa, poblada de imágenes, la legendaria escritora, poeta y fotógrafa va guiando al lector por estas memorias que ya se han incorporado al acervo bibliográfico de quienes quieran acercarse al proceso revolucionario que ha mar…

Cuentos de pescadores

Nunca había visto los pescados del lago. He oído de su tamaño, de trofeos en las competencias de pesca, ¡bah, cuentos de pescadores! También he oído el golpe al caer contra la superficie del agua. El ruido de un remo que se estrella de plano y augura buena cacería. Y al mirar sólo quedaban los círculos concéntricos por donde se había hundido.Me imaginaba el pez en el aire en una vuelta completa antes de caer con todo su peso entre las ondas que se abrían para darle paso. Siempre lo imaginé de lomo oscuro y barriga más clara, tal vez plateada.El domingo vimos un pescador con su trofeo. Acababa de sacarlo y lo lucía para la foto. Era un ejemplar bello, por decir algo. El pescador lo sostenía por la cabeza a la altura de sus caderas, la cola rozaba el suelo y abanicaba las gotitas que se esparcían alrededor. Encima de las agallas que aún se esforzaban por lograr algo de oxígeno, el ojo parecía pedir auxilio. El animal, enfundado en un vestido dorado para desafiar las profundidades del l…

Colorida caravana

Estuvimos una hora para llegar de IITA a Ibadan y son 7 km. A veces avanzábamos apenas, a veces no avanzamos por largos períodos. Tampoco podíamos volvernos. Algunos conductores impacientes intentaban adelantar por la banquina, cuando existía, y otros se largaban por la vía contraria, sólo hasta que un camión en el sentido inverso les cortara el paso, empeorando el trancón. Habíamos quedado detrás de un camión grande de maderas a listones pintadas de varios colores y leyendas que le cantaban loas al Señor. Era un muro ante nosotros y llevaba tapada la carga con lonas negras mal atadas que hubiera volado si soplara el viento. Colgados de las barandas a distintas alturas, se veían muchachos. Desde mi lugar en el asiento de adelante del auto veía unos cuatro muchachos. Serios, a contraluz apenas se distinguían los rasgos, con la ropa muy sucia, algunos con el torso desnudo. La primera vez que quedamos parados uno de ellos se deslizó hacia abajo hasta la ruta, se paró contra el paragolpes…

Como botella a la deriva

Un filtro lunar ilumina el aire de la mañana. Denso, sostiene las hojas de las plantas en sus manos.Faltan las manos que sostienen. Uno es siempre una botella en el mar. Jinete de mares encrespados. Ojalá lleve un mensaje. Vacía, se ahoga en turbulencias, zozobra y tal vez, ni alcance a navegar.¿Hay un puerto donde llegar? ¿Es una playa? ¿Un remanso? Esta botella lleva el eco de un mensaje. Humedecido, borroneado. Llega a unas manos dispuestas. El papel se rasga sin envase de vidrio. Embotellado era una posibilidad. En las manos que sostienen se deshace. No hay mensaje. Las preguntas se dispersan en el aire de la mañana. Fresco, es aire de mar.

Latin Evening at Ibadan

El desafío: organizar una fiesta latina en una región del mundo donde somos absoluta minoría. La propuesta era del gerente del Hotel del IITA (I House), en un intento por convertirlo en lugar de descanso para unos cuantos extranjeros y africanos con dinero en esta región de Africa Occidental.Elba se encargó de la comida. Elba es una colombiana de Montería, excelente cocinera. Pero no habla inglés. Ahí la Marga tuvo su rol: traducir las recetas y articular entre el chef y Elba en un juego bilingüe difícil de conciliar por momentos. Para Elba el comino sólo podía ser el colombiano y para el chef a la carne le faltaba picante. Solución: Elba trajo su comino de la casa y el chef le agregó pimienta a la carne luego que Elba se fue de la cocina. Entonces, la comida fue colombiana de la costa, no latinoamericana, pero eso hubiera sido mucho pedir. A la tarde cuando fuimos a ver cómo estaba todo, resulta que todo nos estaba esperando: desde los plátanos verdes para hacer patacones a las yucas…

El viaje del elefante. José Saramago

Después de Caín me largué de lleno a leer El viaje del Elefante. También me gustó pero no me causó la impresión del libro anterior. Es una novela llena de ironía, sarcasmo, belleza en estado puro y humor, un humor que el autor usa como herramienta para acceder al laberinto de humanidades en conflicto. El libro narra el viaje épico de un elefante asiático llamado Salomón que, en el siglo XVI, tuvo que atravesar media Europa por caprichos y estrategias reales. A mediados del siglo XVI el rey Juan III ofrece a su primo, el archiduque Maximiliano de Austria, un elefante asiático y debe entregárselo. Un hecho real, que está en la Historia pero que Saramago recrea desde la pequeñez de los acontecimientos con mucha compasión hacia los personajes.El propio autor cuenta que : «Este relato surgió hace unos diez años, en Salzburgo. En un restaurante precisamente llamado El Elefante vi un friso de pequeñas esculturas figurando la caminata de un elefante desde Lisboa hasta Viena [...] No es una no…

El nuevo maestro.

Thérry es un muchacho de Canadá que se crió en el IITA cuando su padre trabajaba en el I House. Fue a la escuela acá y habrá jugado y corrido por los jardines con otros niños como él. Hace más de diez años que se fue. Hoy tiene 22 y volvió como maestro por un año. Volvió a cerrar el círculo con los niños de ahora en la escuela de siempre.

El Ramadán

Los musulmanes intensifican sus rezos al acercarse el final del Ramadán. En una de las últimas noches impares (21°, 23°, 25°, 27°, 29) se produce la Noche del Poder, que es aquella en que el Corán fue revelado a Mahoma a través del arcángel Gabriel. Pero nadie sabe cuál es la gran noche porque Mahoma no se los dijo, entonces para embocarle hacen vigilia y rezan toda la noche, las cinco noches. Ayer tocó.Durante un mes escuché los cánticos empezar a las cinco de la mañana y luego repetirse varias veces al día. Sólo había oído del Ramadán por las noticias. Algunos años termina el 11 de setiembre, como éste. En Nigeria, país con la mitad de la población musulmana el Ramadán es ineludible. Hay que saber de qué se trata. Los musulmanes hacen ayuno y abstinencia de las cinco de la mañana a las siete de la tarde durante todo el noveno mes lunar. Hombres y mujeres adultos y con juicio deben practicarlo, salvo que la mujer esté menstruando o en puerperio. Lo practican como una gran escuela de…

Paisaje

El ruido del agua que cae por la represa domina todo. La selva en estratos se refleja en la superficie lisa del lago. Es sólo un listón a lo lejos. El resto tirita en pequeñas ondas. Varias corrientes lo cruzan aguas arriba, aguas abajo. Los camalotes se acumulan en la orilla y simulan que el borde del lago se aleja. Se escucha el chapaloteo de los peces cada tanto. No los he podido ver. Sólo los escucho e imagino su tamaño. La selva, del otro lado, ofrece maciegas de pasto en primera línea. Luego, una fila de arbustos tupidos. Cambian los verdes por las plantas y las luces. Se destacan a esa altura algunas palmeras. Más atrás, otros árboles más grandes levantan sus ramas y las copas se sacuden en lo alto. Se distinguen troncos, ramas y texturas como no se veían en el segundo estrato, más macizo, más achaparrado. Se notan enredaderas abrazando algunas ramas. La luz cincela los verdes y la humedad del lago en una bruma oculta los brillos. Ya se oyen los musulmanes. La bóveda de nubes coron…

De necesidades

Hablamos con el jefe de los servicios de mantenimiento del IITA, un hindú musulmán muy serio, que como está terminando el Ramadán con su mes de ayuno habla bajito porque se siente débil (él lo dice). Nos explicaba lo difícil que es para él hacer que los nigerianos trabajen con calidad y eficiencia. El decía: "a veces pienso que acá toman la única comida del día y luego están preocupados por cargar el celular, por cargar la linterna, por llevarse agua potable. Y entonces no se concentran en el trabajo y no rinden". "A veces pienso", repitió, "que ellos están físicamente presentes, pero su mente no está acá".

Apuntes viajeros III. Barcelona de Gaudí

·La subida al Parque Güell la hice junto a cientos de turistas de todas las nacionalidades. No pude fotografiar al lagarto sumido en un mar de manos, sonrisas, lentes, y focos. Me compré uno en miniatura en la tienda de recuerdos. Lo miré y no lo reconocí.·En el Passeig de Gràcia uno se enfrenta a la fachada de la Casa Batlló. Tantas postales vistas, tantas fotos, pero con 38°C, más que nunca parece derretirse desde los marcos de sus ventanas.·Adentro todo cobra sentido: el espinazo de la escalera, la caracola del techo, las escamas de las paredes, el costillar de la ballena en el altillo, las vértebras esmeraldas del dragón en el tejado. La naturaleza como la primer casa del hombre. Me viene a la mente la canción de Ana Prada: “todo lo que está naciendo es redondo, o casi”, aunque no creo que ella pensara en Gaudí al componerla.·El patio interior te mete en la frescura de un acuario y a través de los balcones de vidrio, la luz bucea desde el azul profundo hasta el blanco.·Una fila de…

Apuntes de viaje II. Barcelona

* Los dos días más calurosos del verano español caminé Barcelona junto a Leticia, mi "cálida" anfitriona.
* Del Passeig de Gràcia a las Ramblas, caminata obligada entre el tumulto de turistas de todas partes del mundo. Los catalanes no están. Le han dejado la ciudad a los visitantes.
* Mercado de la Boquería: universo de colores y olores: frutos de la tierra y frutos del mar. No son todos de acá. Animales marinos que se camuflan como dedos con uñas, como ramas, como piedras. Frutos del bosque o del huerto que desafían los colores naturales, las formas habituales. Pescados, mariscos, moluscos, crustáceos, vivos o muertos, en agua o en hielo. Jugos y ensaladas que combinan colores y sabores, texturas y formas. El mundo entero se exhibe aquí.
* Como una peregrinación subimos al Mont Juic, la Villa Olímpica, el Museo Miró. Siempre caminando bajo el sol de agosto. A los pies Barcelona, la Plaza de Toros, las torres de la Sagrada Familia. Una brisa dispersa gotas de una fuente y nos …

En la ruta

En la ruta a Lagos se lee este cartel enorme, con la foto de una muchacha visiblemente afligida:"Pare de llorar Cásese ahora Le damos la solución para pasar, en una noche, de soltera a casada"

Apuntes de viaje I. Madrid.

* El verano reluce en el asfalto y se entretiene entre el follaje del Paseo del Prado y los macetones de la Cibeles.
* Cerveza helada y aceitunas al paso en Bellas Artes. ¿Qué camino tomo? ¿La calle de Alcalá o la Gran Vía? He ahí la cuestión.
* Romería de paseantes y artistas en la Plaza Mayor y el Mercado San Miguel. Tapas y vino, música de acordeón, aceitunas, calamares y jamón.
* Museo del Libro en la Biblioteca Nacional. Algunos imperdibles: el original manuscrito del Cantar del Mío Cid de 1207; el "Libro de Geometría práctica y tracado el cual trata lo tocante al oficio de sastre" de 1580 o el "Informe médico moral de la penossisima y rigurosa enfermedad de la epilepsia" de 1728.
* Muestra de Fellini en la Caixa Forum. Uno sale como trastornado, metido en su mundo y empequeñecido frente al talento. -Marcello, come here! Hurry up! grita Anita Ekberg desde su vestido negro en la Fontana di Trevi (La Dolce Vita, 1960), y se mezclan con la voz de Bob Dylan que canta…

Aeropuerto Murtala Muhammed. Lagos

Entre miles de personas que gritan y no respetan una fila hicimos el check in para viajar a España. Antes, hay que abrir las valijas que son revisadas por dos funcionarios en forma sucesiva. Abren bolsas, despanzurran paquetes, esculcan todo. Y ahí quedan las valijas como almohadones destripados, prontas para ser pesadas y despachadas. Nuestra vida es algo más fácil porque vamos custodiados por un funcionario del IITA.Luego a correr porque siempre alguno se mete por delante diciendo que se le va el vuelo u otra excusa por el estilo y nuevamente control. Esta vez con rayos X al equipaje de mano y a tu persona. Dos policías, mujer y varón te cachean, sacan los zapatos, prenden las notebook, similar a la paranoia desatada en todos los aeropuertos desde hace unos años, pero acá es a los gritos. Y uno ni entiende lo que le dicen pero sí entiende que lo agreden.Embarcamos. De nuevo control de pasaporte y me preguntan si el pasaporte, que tiene anulada la página de hijos menores, no está anu…

Infracción.

Pasamos en rojo un de los dos semáforos que existen en Ibadan y que nadie respeta. Y nos pararon dos milicos con camisas naranjas y boinas negras. A los gritos. Malos malos. ¡Que si no vio la luz que los papeles que baje el vidrio! El gordo fue para el lado del acompañante y quería abrirme la puerta y nos decía en ese mal inglés que me cuesta tanto: ¡Y me acompañan a la oficina! (supongo que sería la comisaria o similar). La cara y la agresividad daban miedo y bajé el vidrio. Nos pidió documentos. No teníamos. Insistía en que abriera la puerta. Que no le abro la puerta y que no lo acompaño a ningún lado. A los gritos en plena calle. La colombiana que iba con nosotros le mostró su tarjeta de la ONU. El milico la miró, vio que no era la del conductor, se la guardó en el bolsillo y se fue dejándonos parados en el medio de la bocacalle. No entendíamos ni la mitad de las cosas que nos gritaba. En la esquina se había juntado gente que nos miraba, se reía y también gritaba. Los seguimos en e…

Comentarios del día

Empezando el Ramhadán, los cánticos de los musulmanes me despiertan a las 5 de la madrugada. Y uno no entiende qué lo mantiene insomne hasta que identifica ese lamento de animal herido que se le ha metido en el cerebro. Este año está lloviendo más. Entre mansito y torrencial viene lloviendo hace cerca de una semana. Los días son grises. A veces todo se pone negro y se descuelgan chaparrones furiosos. Algunos días entre el follaje de magnolios y bambúes se cuela el sol desafiando el cielo plomizo. Revive el verde en la luz y se recorta fresco sobre el telón del cielo. Pero lo he visto poco. La ventaja es que hace menos calor, hay una brisa fresca y a la mañana, las caminatas permiten mayores esfuerzos. El otro día salvamos una cría de ardilla que estaba con hipotermia, casi muerta. Le dimos calor, intentamos que comiera (¿qué comen las ardillas bebés?) y en unas dos horas ya quería salirse del bolsillo. La dejamos ir para que la naturaleza cumpliera su ciclo. Las plegarias musulmanas acom…

Mi gran pez. Alvaro Heinzen. Lunes, 09 de agosto de 2010 en Facebook

- Yo estoy empezando a jugar tenis, viste que los años se te vienen arriba y hay que entrenarse, hacer ejercicio. ¿Vos hacés algo? Preguntó seguro que con esa figura no debería hacer mucho ejercicio. Se llevaban un montón de años.

- Yo voy a nadar todos los días al río a las 6 de la mañana. Contestó sin inmutarse.

El otro lo miró incrédulo, pero a el no se le movieron ni uno de los pocos pelos que le quedaban.
Estábamos en pleno invierno. Si en Paysandú el verano te atonta, el invierno te entumece. Es húmedo y muy frío. El era muy acalorado, lo veías en manga de camisa en pleno invierno. Por algo era hijo de doña Elida, la que se murió en pleno invierno con el alargue del ventilador en la mano, ese artilugio que le había inventado el tío Arel para cuando ya no podía caminar.

- Claro hago un poco de croll, en general en la playa Park, cuando no está crecido, una media hora no mas; salís como nuevo.
- Ah si? y todo el Año?
- Claro si no no sirve, dijo con una sonrisa.
- ¿Pero eso es de ahora o…

Caín. José Saramago

Cuando mi hija tenía 8 ó 9 años se interesó por la versión bíblica del origen del mundo. A partir de sus preguntas nos sentamos varias tardes a leer el Antiguo Testamento como quien cuenta historias. El Caín de Saramago me remitió a esos momentos compartidos con mi hija, a la mirada de lógica descarnada para interpretar un hecho o entender un relato. A la ironía frente al absurdo, a la indignación frente al abuso, a la rebeldía ante la injusticia y sobre todo a la incredulidad de que ese fuera el libro más importante de todos los tiempos. Con maestría Saramago realiza un viaje con Caín por protagonista por los sucesos bíblicos medulares y va diseccionando la “versión oficial” con humor e irreverencia sí, pero desde una ética clara en la que no evita las valoraciones del hombre moderno. Para mí un libro excelente. Si lo pueden leer sin el “peso” de los prejuicios religiosos podrán disfrutar de la mejor literatura.

Disputa conyugal

En un semáforo dos niñas jugaban a saltar y les saqué una foto. ¡No!, me dijo Jorge, que ahora hay que darles plata.-¿Por qué hay que darles?- le contesté yo. –Sólo les saqué una foto.Al instante las niñas se habían multiplicado contra la ventanilla del auto y gritaban y chillaban.-¿Ves? –me contestó Jorge ya molesto.-No les des nada. -le respondí.Pero no resistió, bajó la ventanilla y les dio unas nairas a algunas de ellas. De golpe aparecieron muchas más niñas que se arracimaron sobre el auto y gritaban, moqueaban y lloraban y no nos dejaban arrancar. Desde un mini bus los pasajeros nos señalaban y se reían de nosotros.

De aduanas

En Ghana un funcionario le preguntó a Jorge si conocía a Suárez, el futbolista. Sí, le contestó Jorge, somos un país muy chiquito.Y es mala persona, ¿verdad?, continuó el funcionario que buscó su consentimiento para agregar: porque nos dejó fuera del campeonato. No, le contestó Jorge, el que los dejó fuera del campeonato fue el que erró el penal.

En la clínica

Fui a la clínica por una contractura cervical que no cede y que ya se consumió todo el stock de Perifar flex que traje de Uruguay. Nuevamente la dificultad para entender porqué no llevo el apellido de mi marido. Por lo tanto mi ficha médica no aparecía, la buscaban por la H y no aparecía. La buscaban por la M y no aparecía. Por supuesto la había archivado por la F. Yo les decía: In my country, women don’t use husband’s name y me miraban con sus hermosos ojos negros casi fuera de órbita. Tuve un minuto de lucidez y les dije We keep father’s name all life. La mujer que me tomaba la presión soltó el instrumental, me sonrió con cariño y contestó, ¡Qué hermoso! Yo lamenté mucho perder el nombre de mi padre cuando me casé.Nos habíamos entendido.La doctora, una señora madura pero no mayor que yo seguramente, escuchó el motivo de mi visita con una sonrisa. Luego, casi en sordina, con una voz que acariciaba las paredes empezó a darme una larga explicación sobre sus dolencias, similares a las…

Conversaciones en el I House

Alexandra está haciendo investigación en fincas de productores de plátanos. Esta vez uno de los muchachos que relevaba la información se sintió enfermo pero quería seguir trabajando. Alexandra lo llevó a la clínica. Tenía tifus. El muchacho quería trabajar igual. Para él era más importante trabajar que curarse.El 95% de las mujeres congoleñas han sido violadas al menos una vez.En el parque nacional del Congo quedan sólo 4 familias de gorilas. Cobran U$500 por verlos. En la Universidad de Ibadan hay un gorila en una jaula, muerto de tristeza.Antonio estuvo en Liberia, país desvastado por 20 años de guerra civil donde no quedan más que mujeres y viejos. Paraguay for export.Cuentan que los soldados al llegar a un pueblo apostaban el sexo de la cría de las mujeres embarazadas. Luego les abrían el vientre para ver quien había ganado.

Sábado en Ibadan

A bala suprimieron el problema de los hoodlums que asolaban Ojo axis, por lo tanto cesó la alarma para ir a la ciudad. Los mismos lugares, la misma congestión, la misma gente ruidosa y colorida. Pero el loco que vivía sobre la basura bajo los arcos de acceso no estaba, ni está la basura. Tampoco los muchachos rellenando los baches a pala en el puente que parecía no resistir más. Sí estaban los que lavan autos al borde del camino y los jóvenes con polio en carritos estirando los brazos hasta las ventanillas entre los autos. Algo ha mejorado el ambiente. Apenas. Un camión con trailer se desbarrancó de trompa entre el pasto al lado de la ruta y la muchacha que nos vendió los choclos tenía ocho meses de embarazo y no más de 14 años. Este año el jardinero se llama Víctor y es musulmán y me hace reverencias con las manos juntas sobre el pecho.

Nigeria otra vez

IITA versión 2010.Casi todo el mundo está de vacaciones y los que no, se han ido a otros destinos. La temporada de lluvias reverdece en el lago y en los jardines. Acá estamos encerrados hasta que pase la amenaza de bandas armadas que asolan Ibadan. Los ghaneses no quieren que una uruguaya los visite. El cielo plomizo anuncia chaparrones.

Nick Carter y Mario Levrero

Leí Nick Carter, ese mítico libro de Levrero con nombre de cantante pop que ni había nacido cuando el autor escribió esta historia. ¿Qué tipo de libro es? Diría que la temática es la de una novela policial, pero no. Tiene mucho de surrealismo y echa mano a lo onírico como todos los libros de Levrero. Juega con el lenguaje, cambia de persona en la narración, cambia de plano narrativo, te envuelve, te arrastra y ¡zaz!, se terminó el libro. Es un paso de comedia de las novelitas policiales, un guiño de los folletines. No se puede encasillar: es Levrero

El futbol

"Después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol".
Esto dijo Albert Camus hace unos cuantos años. Yo no sé nada de fútbol pero el resultado de este Mundial y las perfomances de algunos "favoritos", me hacen intuir que es una gran verdad y me acerca a comprender la pasión de tantos.

Cuentos escogidos. Juan José Morosoli

Volví a maravillarme con la narrativa de Morosoli, a revivir el fragmento de “La lluvia” (La vimos venir, borrando cerros y dejando todo atrás de su vidrio esmerilado…” ) , aprendido en la escuela y que me dejó pegada su poesía para siempre. Preciso, como él dice “bastaba con no olvidar aquello que se ceñía al asunto como la carne al hueso para ser justamente objetivo." Avaro en adjetivos, creativo en los verbos, imitaba el habla de sus personajes con precisión fonética a veces y con alto valor estético otras. Gran observador de tipos humanos, sobre todo de aquellos que parecían amenazados a su extinción por el mundo nuevo. “Cronista de almas” le dijo Benedetti y nos cuenta de ellos no desde la decadencia sino desde la esencia de su ser de hombres, dotándolos de una “grandeza elemental” y una inocencia primitiva.Disfruté enormemente estos cuentos como un retorno al más original de los destinos de escritor.

Lección de dignidad

Si llegara de Marte a aterrizar en 18 de Julio me costaría entender la algarabía de un pueblo que acaba de perder su pase a la final. La gente es un contínuo que pasa y pasa en autos, en motos, a pie o trepados en camiones envueltos en la bandera, con pelucas, gorros y camisetas celestes, vinchas azules y blancas y un sol dibujado en la cara. Suenan las bocinas, las vuvuzelas, los tambores y atronan parlantes con ¡Ay celeste regalame un sol! o coros de muchachos con el más tradicional ¡Uruguayos campeones! Es que esta generación nos redime en el embrujo del trabajo bien hecho, del esfuerzo, del no darse por vencidos y del enfrentar al más grande de los rivales como a un igual. Lección de dignidad. Gracias por permitirnos soñar.