sábado, 31 de julio de 2010

Sábado en Ibadan




A bala suprimieron el problema de los hoodlums que asolaban Ojo axis, por lo tanto cesó la alarma para ir a la ciudad.
Los mismos lugares, la misma congestión, la misma gente ruidosa y colorida. Pero el loco que vivía sobre la basura bajo los arcos de acceso no estaba, ni está la basura. Tampoco los muchachos rellenando los baches a pala en el puente que parecía no resistir más. Sí estaban los que lavan autos al borde del camino y los jóvenes con polio en carritos estirando los brazos hasta las ventanillas entre los autos. Algo ha mejorado el ambiente. Apenas. Un camión con trailer se desbarrancó de trompa entre el pasto al lado de la ruta y la muchacha que nos vendió los choclos tenía ocho meses de embarazo y no más de 14 años.
Este año el jardinero se llama Víctor y es musulmán y me hace reverencias con las manos juntas sobre el pecho.

viernes, 30 de julio de 2010

Nigeria otra vez


IITA versión 2010.
Casi todo el mundo está de vacaciones y los que no, se han ido a otros destinos. La temporada de lluvias reverdece en el lago y en los jardines. Acá estamos encerrados hasta que pase la amenaza de bandas armadas que asolan Ibadan.
Los ghaneses no quieren que una uruguaya los visite.
El cielo plomizo anuncia chaparrones.

lunes, 26 de julio de 2010

Nick Carter y Mario Levrero


Leí Nick Carter, ese mítico libro de Levrero con nombre de cantante pop que ni había nacido cuando el autor escribió esta historia. ¿Qué tipo de libro es? Diría que la temática es la de una novela policial, pero no. Tiene mucho de surrealismo y echa mano a lo onírico como todos los libros de Levrero. Juega con el lenguaje, cambia de persona en la narración, cambia de plano narrativo, te envuelve, te arrastra y ¡zaz!, se terminó el libro. Es un paso de comedia de las novelitas policiales, un guiño de los folletines.
No se puede encasillar: es Levrero

domingo, 11 de julio de 2010

El futbol

"Después de muchos años en que el mundo me ha permitido variadas experiencias, lo que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol".

Esto dijo Albert Camus hace unos cuantos años. Yo no sé nada de fútbol pero el resultado de este Mundial y las perfomances de algunos "favoritos", me hacen intuir que es una gran verdad y me acerca a comprender la pasión de tantos.

jueves, 8 de julio de 2010

Cuentos escogidos. Juan José Morosoli

Volví a maravillarme con la narrativa de Morosoli, a revivir el fragmento de “La lluvia” (La vimos venir, borrando cerros y dejando todo atrás de su vidrio esmerilado…” ) , aprendido en la escuela y que me dejó pegada su poesía para siempre.

Preciso, como él dice “bastaba con no olvidar aquello que se ceñía al asunto como la carne al hueso para ser justamente objetivo." Avaro en adjetivos, creativo en los verbos, imitaba el habla de sus personajes con precisión fonética a veces y con alto valor estético otras. Gran observador de tipos humanos, sobre todo de aquellos que parecían amenazados a su extinción por el mundo nuevo. “Cronista de almas” le dijo Benedetti y nos cuenta de ellos no desde la decadencia sino desde la esencia de su ser de hombres, dotándolos de una “grandeza elemental” y una inocencia primitiva.

Disfruté enormemente estos cuentos como un retorno al más original de los destinos de escritor.

martes, 6 de julio de 2010

Lección de dignidad

Si llegara de Marte a aterrizar en 18 de Julio me costaría entender la algarabía de un pueblo que acaba de perder su pase a la final. La gente es un contínuo que pasa y pasa en autos, en motos, a pie o trepados en camiones envueltos en la bandera, con pelucas, gorros y camisetas celestes, vinchas azules y blancas y un sol dibujado en la cara. Suenan las bocinas, las vuvuzelas, los tambores y atronan parlantes con ¡Ay celeste regalame un sol! o coros de muchachos con el más tradicional ¡Uruguayos campeones!
Es que esta generación nos redime en el embrujo del trabajo bien hecho, del esfuerzo, del no darse por vencidos y del enfrentar al más grande de los rivales como a un igual. Lección de dignidad. Gracias por permitirnos soñar.

viernes, 2 de julio de 2010

Cuando juega la celeste...




juegan y sufren tres millones...
Como si sólo el camino del sufrimiento nos permitiera la alegría del triunfo, acabamos de pasar a semifinales, algo no visto en los últimos 40 años de uno de los países más futboleros de América pero que no lograba sacudirse la mala racha. el fútbol como reflejo de nosotros mismos. En este país, sólo un maestro podía armar el grupo humano y un juego de equipo para lograr este resultado. ¿Milagro? No, justicia, Margarita, justicia.
Ese penal peinando el travesaño en el último minuto del partido y las dos atajadas del arquero en los penales de la definición pusieron la adrenalina a tope y más de uno sintió que algo en el pecho se le detenía hasta que el Loco, Loquito, como sonseando la puso para anotar el quinto gol.