martes, 28 de diciembre de 2010

345. Pregunta

Mi hermana dice que uno muere cuando aprendió todo lo que tenía que aprender en la vida. ¿Los suicidas no logran aprender más y dan por terminada la sesión?

viernes, 24 de diciembre de 2010

346. Tlaloc o la energía que purifica.

Anoche exorcizamos el 2010. En familia invocamos a Tlaloc, dios de la lluvia para los aztecas, para pedirle alivio del calor y las malas ondas.
Desde las primeras gotas bailamos en su honor incitándole a continuar. El aguacero fue tomando fuerza estimulado por siete pares de brazos que se elevaban llamándolo. Hicimos en el jardín un círculo de manos juntas y dejamos que la lluvia corriera sobre nosotros y nos limpiara y nos lavara.
Creamos una tormenta perfecta con relámpagos que brillaban en las gotas de lluvia y truenos que estremecían las cortinas de agua que se desprendían de los árboles y los techos.
Bailamos en la noche hasta que la energía cerró el círculo y nos fuimos a dormir revividos.

jueves, 23 de diciembre de 2010

347.

El pescador giró la cabeza cuando escuchó el auto acercándose al muelle. Era temprano. Recién habían abierto los portones del puerto. El ruido del motor que aceleraba llenó la mañana gris del domingo. El pescador vio al auto trazar una comba en el aire y estrellarse contra la superficie del agua para luego hundirse en el medio del río.

sábado, 18 de diciembre de 2010

348. La famiglia unita

Y llegó el día. De nuevo la familia reunida después de un año. Nosotros, los tuyos y los míos. También lo nuestro. Bienvenido a casa.

martes, 14 de diciembre de 2010

El día que se escurre entre mis dedos

El día que se escurre
entre mis dedos
trae míseros suspiros
de pizarra
Cálices quemados
por años de sequía
renacen revividos
en mentes solidarias

El día que se escurre
entre mis dedos
vislumbra soledades
a montones
Multitudes nocturnas
que vegetan
en asfaltos
poblados por ausencias

sin cadencias
y olvidadas

domingo, 12 de diciembre de 2010

349. Lluvia de verano

Ha llovido toda la mañana como si fuera otoño. Ráfagas huracanadas sacudieron los árboles y limpiaron el aire de vientos nortes y mosquitos de verano. Una mañana oscura y el frío colándose por las rendijas dejadas en la noche para poder respirar. Ramas caídas y plantas volcadas era el panorama del jardín al levantarnos. A mediodía nada indicaba diciembre.

sábado, 11 de diciembre de 2010

350. Síndrome de abstinencia

Anoche al volver a casa constaté que no tenía conexión a internet. No quise preocuparme. Era tarde, tal vez un desperfecto momentáneo. Deseché de mi cabeza los malos pensamientos y me fui a dormir.
Hoy de mañana lo intenté de nuevo. Ya sentía un hormigueo por no haber podido acceder al correo, al feis o al blog desde la tarde temprano. Como si algo importante fuera a ocurrir mientras yo estaba desconectada y me tomara por sorpresa. Nada. No conectaba. Me pareció que el modem tenía una lucecita apagada que debía estar prendida. ¿Debía?¿Por qué nunca me fijé cuál de las lucecitas es la que está prendida? La verdad es que no tenía idea. Empecé por donde sugieren las instrucciones: verificar los enchufes (me pareció que las lucecitas titilaban distinto), resetée la máquina, apagué y prendí el modem varias veces y cada vez me justificaba: no debo haber esperado lo suficiente; ¿será que puede estar tan caliente? (tampoco me había fijado nunca). Así que llamé al servicio de atención al cliente. Me dijeron que un técnico me llamaría a la brevedad. Estuve por no salir de casa esperando la llamada. Diez horas después del reclamo aún estoy esperando que me llamen y ... sigo sin internet.
La ansiedad que había logrado postergar, poniéndome a preparar el almuerzo, y que luego engañé pensando en la siesta y después en mirar una película, ya a las 20 horas era irrefrenable. Así que me vine al ciber de la esquina.

martes, 7 de diciembre de 2010

351. Cuentito con vuelta (de llave)

Volvía a mi casa con mucho hambre y mucho calor luego de un día cansador. A mí me matan los días que arrancan mal. Por mucho que haga es difícil que enderece el humor si el primer intercambio con otro ser humano es una pelea o un lío. Hoy había todo eso al llegar al trabajo: problemas con la empresa que está haciendo unos arreglos y líos entre unas docentes. O sea día bravo. Además venía de un taller de evaluación con algunos que se sienten la última cocacola del desierto. Insufrible.
Bueno, volvía tranqui, caminando y al llegar a casa (con hambre y calor, como ya dije) meto la llave en la cerradura y noto que no gira. Intento de nuevo y estaba como nacida: ni a derecha ni a izquierda. El pestillo colgaba raro. Pah!, ¿Qué pasó aquí? El calor del hormigón ya me subía por las piernas y yo quería, al menos, sentarme en algún lado. El asunto era claro, o llamaba a un cerrajero o no entraba. Ya eran las 20hs. y en un rato iba a estar oscuro. Lo llamé y esperé en la vereda hasta que llegó. El calor del hormigón ya me llegaba a la nuca y del hambre no me acordaba. El hombre intentó e intentó y nada. No podía. ¿Tiene entrada de alternativa? me preguntó; no, sólo saltando el muro del vecino, le contesté, pero la puerta del fondo está con tranca. Siguió intentando. Yo ya me veía pidiendo asilo en lo de una amiga o, en última instancia, en lo de mamá.
Al final, el hombre le pidió al vecino para saltar. Igual no va a poder entrar, le dije. Intento, me dijo. En un ratito lo veo por el vidrio del lado de adentro. ¡Cerrajero tenía que ser! No fue fácil pero abrió y yo entré. ¿Me la deja como para que pueda dormir tranquila, no? Adentro todo estaba en orden. Me saqué los zapatos y merendé y largo rato después, me llamó para decirme que la había arreglado.
De a ratos me afloran los genes de mi madre que tiene contrato por mes con el cerrajero porque le queda más barato.

domingo, 5 de diciembre de 2010

352. Fe de erratas.

Dije que en general la vida trata mal a la gente pero no tiene relación causal con el nacimiento de mi sobrino nieto. Sólo que los jóvenes empujan y estos hitos nos ponen cosas en evidencia. Pero que, como dice Lennon, "la vida es aquello que pasa mientras hacemos planes" es una idea que me ronda, cuando enfrento hoy a la gente con las que compartimos sueños hace tiempo. Ese potencial que teníamos cuando éramos jóvenes ¿a dónde fue? ¿No nos dimos cuenta que se alejaba cada vez más en tanto nos ganábamos la vida para concretarlo?¿qué la realidad cada vez nos apartaba más de él? Entre otras cosas, porque el no concretarlo nos va volviendo mezquinos, enojosos, temerosos y protestones. Entonces la vida pasó mientras tanto. Y tiene que ver con uno mismo, con la actitud de cada uno, pero fue la vida la que pasó y no hicimos nada.
Todavía tengo que desarrollar un poco más la idea, ¿pero entienden por dónde ando, no?

sábado, 4 de diciembre de 2010

353. Cuando los jóvenes empujan

Hoy la familia inaugura la cuarta generación y me han hecho tía abuela. La gente va haciendo su vida y la vida pasa por las personas y se porta bien o se porta mal. Creo que, en la mayoría de los casos, la gente no se da cuenta que la vida los trata muy mal. Y cuando quieren acordar los años ya pasaron y ellos tienen menos alternativas y los jóvenes empujan.
Pero hoy hay que celebrar.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

354. Poesía

A veces vomito una poesía de pe a pa y no hay palabras mejores para decirla. Aunque no sea buena. A veces sale así, redonda y no permite que le cambie ni una letra. Otras no avanzan y no hay palabra que las complete. Son como esas casas a medio hacer que en el alero muestran los hierros oxidados del hormigón armado. Como esas casas a las que nunca les pusieron cerramientos y tienen agujeros desdentados por ventanas. A veces, una familia las ocupa, les da sentido y las transforma en hogar. Pero se las ve inconclusas. Aún cuando la gente les ponga cortinas y plantas en macetas.