domingo, 25 de septiembre de 2011

308. Los libros engordan

Tuve que vaciar una de las bibliotecas de casa porque vinieron a arreglar el piso. Algunos días los libros descansaron ordenados en pilas por los rincones. Cuando los volví a poner en los estantes no cupieron todos los que había sacado.  ¿será que los libros engordan?

domingo, 18 de septiembre de 2011

309. La Redota.

El jueves vi La Redota, de César Charlone. Programa inesperado, fui al cine tras Woody Allen y me encontré con el Artigas de Esmoris. Y me gustó. Me gustó que se lo bajara del pedestal, que las arrugas se le iluminaran más que en el bronce y que poco se pareciera a la imagen que nos dio Blanes. Que se sintiera sobrepasado y que perdiera la paciencia. Que su mujer le gritara porque no volvió a dormir. Que hubiera muchas moscas y osamentas de ganado. Que no hubiera gauchos de "florido chiripá" ni chinas con una flor en el pelo. Que el campo se viera tan lindo. Me pareció cuidada, entretenida, entrañable. Sólo un picaporte siglo XX en la puerta del estudio de Blanes me hizo un guiño. 

sábado, 10 de septiembre de 2011

310. La identidad nacional o Uruguay for export II

En el año del Bicentenario las referencias a Artigas y su gesta corren el riesgo de banalizarse o vaciarse de contenido. Sobre todo para gente de mi generación que ya pasó por el "Año de la Orientalidad" con triste recuerdo. Y lo más fácil es despotricar de lo que se parece hasta la saturación y hasta Artigas se vuelve sospechoso. Y se cuestiona que haya sido el fundador de la Patria, que él nos quería unidos a Argentina así que de Uruguay minga, que más Padre de la Patria fue Lord Ponsomby, que fue un viejo caprichoso que se enchinchó y se fue a Paraguay.  Y me duele, porque Artigas tiene para mí una dimensión que trasciende las estatuas y los eventuales homenajes oportunistas. 
Artigas es el Padre de la Patria porque la gente lo eligió, los humildes de esta Banda prefirieron seguirlo a él antes que entregarse a los españoles, como había pactado el gobierno porteño. En ese sentimiento "de esta Banda" empezó a nacer la nación. Tal vez no Uruguay, pero si un pueblo con idiosincracia propia. Y Artigas vislumbró la Patria Grande mucho más que otros contemporáneos y lo hizo con un proyecto político que defendía a los desposeidos. Mucho más que otros contemporáneos. Y lo traicionaron sus amigos de las Provincias Unidas. Lo que duele más que si hubieran sido los porteños, de quienes no esperaba nada. 
Así que fue un perdedor, y su proyecto destruido y vilipendiado. Entonces, ¿por qué este país, que es otro del que él quería, rescata su historia y lo levanta como Procer? ¿Qué reconoce en él? ¿Qué lo vuelve Padre de una  Patria que él no concebía como es hoy? 
Las respuestas a estas preguntas creo que configuran nuestra identidad nacional, ese sentimiento de orientales que nos distingue de nuestros hermanos del Plata, con quienes somos casi lo mismo pero no iguales. Para mí levantar a Artigas como héroe nacional es levantar sus ideas a favor del oprimido, del sufriente y enfrentado al prepotente como identidad nacional. Y eso nos ha marcado, piénsenlo.
Lo digo hoy, setiembre 10, ¡sí señor!

miércoles, 7 de septiembre de 2011

311. Uruguay for export


Cuando viví en Chile, tan hermano y tan cercano, me creían argentina y ponían distancia. Después de aclarar que venía de Uruguay,  se volvían más amigables y venían las referencias a “los sobrevivientes de los Andes”; Peñarol y a veces los Tupamaros. Pero todo no era tan fácil. No existíamos en las noticias y en el meteorológico más de una vez dijeron “tiempo cálido en Asunción, capital del Uruguay”.
A los amigos de América Latina les costaba entender que no tuviéramos población indígena, que hubiera tantas ovejas y que fuéramos tan pocos. Pocos tenían referencias concretas de mi país.
Más acá en el tiempo, el fútbol nos volvió a poner en el mapa y en Africa en particular, nos transformamos en los verdugos. Pero no nos detestan y hasta hinchan por nosotros cuando el rival no es africano, salvo en Ghana donde Suárez sigue siendo inolvidable. Pero es difícil explicar Uruguay: que seamos sólo 3 millones y que haya mucha gente muy buena en sus especialidades; que tengamos 3 vacas por habitante; que no tengamos petróleo y que cada niño tenga su computadora como un útil más para ir a la escuela.
Cuando se recorre el mundo uno revaloriza al Uruguay y las ventajas de las que gozamos. Y añoramos los buenos modales, la tranquilidad de las plazas y tener los costos de salud cubiertos. Es cierto que también en muchos lados se vive mejor, pero en todos la carga impositiva es muy alta. Mientras tanto, acá se deteriora la convivencia que fue orgullo nacional. Hay subculturas con códigos que desafían los códigos tradicionales. ¿Cuál es la identidad nacional que añoramos cuando salimos de viaje? ¿La de la Suiza de América? ¿La de los tumberos, tan al alza? ¿La de la televisión basura que criticamos pero consumimos? Creo que cada vez más somos un poco todo y que la fragmentación se ha instalado y no nos deja vernos como sociedad. ¿Cuál es la identidad uruguaya? Ya no somos lo que fuimos. Reconozcámoslo, tal vez así nos acerquemos a las soluciones.
Anoche vi la película Reus, tan alejada de la realidad que vivo que me cuesta creer que pase en Montevideo. Pero esas cosas están pasando, no NOS están pasando. Son parte de nosotros y al tiempo que las sufrimos, reconozcámoslo, las hemos engendrado.   

domingo, 4 de septiembre de 2011

312. ¿Nadie es profeta en su tierra? o Al rescate de Paysandú

Laura cantó a orillas del río, una noche de invierno en retirada. Nos endulzó con la poesía de Yupanqui, Osiris y Sampayo pero nos cautivó con sus propias vivencias.Un inolvidable guitarrista se acopló a la voz y a la percusión ¡ Bravó!