miércoles, 30 de noviembre de 2011

298. Ilusiones visuales

Resulta que después que uno ve al perro en la nube de puntos, no vuelve a ver nunca más la nube de puntos. El Ah! que cambia el mundo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Estupor y temblores. Amélie Nothomb

Este libro cayó en mis manos por recomendación de una amiga que siempre tiene el dato de "lo que hay que leer". No había oido ni siquiera mencionar a esta autora, por ende mucho menos leido. Craso error. Me estaba perdiendo de una excelente muestra de la literatura de nuestros tiempos. Nothomb, una belga nacida en Japón, cuenta su pasaje por una de las más grandes empresas japonesas y lo hace con precisión, humor ácido y un análisis digno de Groucho Marx (marxista, como dijo un crítico francés). Como una caricatura con bisturí resalta los rasgos relevantes de la sociedad japonesa jeraquizada y los expone, en toda su fealdad, pero de manera muy reconocible.
Estupor y temblores hace referencia a la forma en que los súbditos debían presentarse ante el Emperador del  Sol Naciente, requisito que se traslada hacia abajo por toda la pirámide de mandos de las empresas.
En 143 páginas se recorre una literatura joven, diferente. Muy disfrutable.

Madres al Límite. Mónica Bottero.


Casualmente este libro lo rescaté de la biblioteca de mi madre y cuenta cinco historias de madres desafiadas por la vida en su rol de tales. Si bien toda maternidad es removedora y cambia las perspectivas de vida de cualquier mujer, estos casos que Mónica Bottero narra son extremos, aunque no excepcionales, porque ¿de cuántas mujeres recoge la voz Alexandra como madre de una niña con parálisis cerebral o cuántas han vivido historias como la de Rocío, madre de un pastabásico? ¿Habrá muchas Marías que esperan que le devuelvan un hijo robado luego del parto por un fraudulento procedimiento de adopción? Tal vez no sean tan habituales las historias de Valentina, que secuestró a sus hijos en Panamá para recuperarlos; o de Rosa, que mató a su hijo psiquiátrico; pero precisamente sí son extremos. ¿Hasta dónde puede llegar una madre por recuperar a su hijo o para evitarle el sufrimiento?
Con un estilo periodístico ágil el libro lleva al lector por estas historias que se presentan en tres partes cada una, lo que a veces dificulta la lectura.

299. Directo al corazón

De vuelta en ómnibus por la carretera. Viajo semanalmente desde 1997 a Montevideo, así que ¿cuántas veces he repasado los actos que involucran un viaje en bus? Los hábitos se han transformado en automatismos y ya ni pienso cada semana que voy.
Pero esta vez fue distinto: la notebook que guardé, como habitualmente, en el compartimiento de arriba del asiento se precipitó al piso en un estruendo. La caida con cierto ángulo evitó mi cabeza, pero la computadora sintió el golpe de lleno en sus entrañas. Se dañó la placa madre. Estoy sin mi ventana al mundo, mi nexo exterior. Una amiga solidaria me compensó el despojo con una máquina que tiene de más. Hasta que me la arreglen. Ojalá tenga arreglo.

domingo, 20 de noviembre de 2011

300. Fe

En Pueblo Bonilla, Departamento de Tacuarembó, viven 600 personas. Hay cuatro iglesias pentecostales, una adventista y una católica. La gente va a cualquiera y explica: "Total, si Dios es el mismo".

sábado, 19 de noviembre de 2011

301. Lapsus

Fui a un seminario sobre Renovación de la Enseñanza en la Universidad. El presentador tuvo un lapsus feliz y dijo Renovación de la Esperanza.

martes, 15 de noviembre de 2011

302. Certamen Mis Escritos


Por esta poesía me dieron una "Mención de honor" en el certamen del título, en Buenos Aires. Primero fui finalista, luego me llegó el reconocimiento. El diploma me lo trajo una paisana que estaba presente en la entrega y se ofreció para el mandado. No nos conocíamos pero tuvo el generoso gesto de traerlo. Ahora tengo que juntarme con el libro, ¿no hay nadie que viaje?

DE TENERTE
Caen en pétalos de enredadera
Los cadáveres del tiempo recorrido
Caen redondos los metros de distancia
Se marchitan océanos prohibidos

¿Quién recoge los fantasmas en la niebla?
¿Dónde navegan los esfuerzos de tus ganas?
Yacen sombras amarradas a las sábanas
Levanta las espinas tu lengua en un trazo

Cuadrilátero del desencuentro
Mis muslos palpitan en tus manos
Caen las conjeturas en tallos de bromelia
Desenfundo mi cuerpo como un tango

¿Quién dibuja ocultas intenciones?
¿Dónde anidan los miedos del pasado?
Amanecen mis ansias de tenerte
Se renueva el olor de mis pecados.

jueves, 10 de noviembre de 2011

El Pergamino de la Seducción. Gioconda Belli.


Es el otro libro que me regalaron para el cumpleaños. Algunos de esta autora me han gustado, otros no. Este, que cuenta la historia de Juana de Castllia conocida como Juana la Loca por la versión oficial, me atrapó desde el principio y me metió en la historia ficticia y en la historia de verdad. The story and the History, como dicen los ingleses. Está mejor contada, redondeados los personajes y mantenido el interés en the History que en la story, pero el libro es disfrutable en su totalidad. La tesis de que fue su condición de mujer ilustrada y rebelde lo que provocó el diagnostico de locura, además de ser el eslabón más débil de un perverso juego político, cobra significado a través de la profusa documentación de los hechos que no sólo atrapan al lector sino que despiertan el interés para seguir averiguando sobre Juana. Este año estuve en Gante y me enteré que allí había nacido Carlos V, sin entender porqué una reina española había llegado a parir allí. El cuadro de Pradilla con su carga de angustia, el confinamiento en Tordesillas, lugar del famoso reparto de tierras con Portugal, el pago que los vecinos de Gante hicieron para que el heredero del Imperio naciera allí, los Reyes Católicos y Colón cobran sentido y completan el puzzle de la historia de esta hija y madre de reyes que nunca pudo reinar. 

lunes, 7 de noviembre de 2011

303. Los despojos de las bacanales

Me gusta la descripción de Gioconda Belli de la fecundación. Los espermatozoides convertidos en  hombrecitos de Magritte. Bien podría ser la estampida a la salida de trabajo en una gran ciudad o la largada de una carrera de fondo. Y hay dos cosas que me hacen un guiño: que los óvulos, aún por madurar, vitoreen al campeón y que los espermatozoides pierdan el paraguas y el bombín en el esfuerzo. 
Pero lo que me fascina del cuento es el día después. El camión rojo que recoge con parsimonia los despojos, como quien limpia después de una fiesta las guirnaldas vueltas sólo papel sucio y las masitas y tarteletas sólo manchas en el mantel. El silencio reina y apenas se quiebra por el escobillón que arrastra los deshechos. Tarareo a Fito, "el amor después / del amor tal vez / se parece a este rayo de sol". 

304. Gente peligrosa. Por Helena Borrás


CATÁLOGO DE PERSONAS PELIGROSAS.

*La señora que barre la vereda a las 6 de la mañana.
*La señora que BALDEA la vereda a las 6 de la mañana.
*El tipo que se saca los mocos en el semáforo.
*Los que usan mocasines con medias de toalla blanca.
* Los que usan bermuda con zapatos.
*Las chicas Activia... siempre constipadas.
*Los hombres con zapatos muy lustrados.
*Cualquiera que espere en la cola de un baño público por más de 6 minutos.
*Las personas que no dicen ni "caca".
*Las personas que van a misa de 7.

domingo, 6 de noviembre de 2011

305. La vida como Magritte



"...Imaginé los espermatozoides como los hombrecitos de Magritte, con sus bombines y sus paraguas caminando de prisa por el túnel de la vagina para llegar a la estación de metro de mi útero y de allí ser arrojados como una multitud a las cinco de la tarde a los altos Arcos de las Trompas de Falopio. Miré los óvulos femeninos desde las ventanas prismáticas de los ovarios, animándolos como las barras de un estadio a lanzarse sobre el que descendía lento y majestuoso, mientras los irrisorios espermatozoos intentaban abordarlo frenéticos, empujándose los unos a los otros en una carrera mortal a la que sólo el más aguerrido sobreviviría. Al día siguiente, la ciudad estaría cubierta de paraguas y bombines sin dueño y un rojo camión de la basura recogería sistemáticamente los despojos con una larga, lenta pala mecánica que haría su labor con tristeza."

de "El Pergamino de la seducción", de Gioconda Belli, 2005.

sábado, 5 de noviembre de 2011

306. Problemas de alto vuelo

El avión sale de Madrid hacia el sur rumbo a Africa. Es un vuelo difícil, dicen los pilotos, porque sobre el Sahara se forman bolsones de aire caliente entre las capas frías del aire alto y muchas veces hay sobresaltos. La tripulación va alerta. De pronto, en una turbulencia, una de las azafatas aunque se esfuerza por no desdibujar la sonrisa de su cara, cae tumbada en el pasillo. Su compañera la mira, congelando en el aire el gesto de completar un vaso y sostiene la sonrisa en una mueca. La muchacha caída se arrolla en el piso. El dolor que la atraviesa se le ve en la cara. ¡Un médico!, grita la compañera. Del fondo se levanta un hombre con anteojos de carey que avanza con dificultad entre las cabezas que se asoman a cada lado de la fila. El carrito de bebidas le cierra el paso. El avión salta un par de veces más antes que el hombre alcance a la muchacha que se retuerce sobre la alfombra. Un leve quejido se le escapa de los labios. El hombre le retira los brazos con los que se aprieta el abdomen y le palpa el vientre. Hay que volver, dice. El profesionalismo de la azafata no ha sido suficiente para disimular un ataque de apendicitis.

Diez mujeres. Marcela Serrano


Cuando llega mi cumpleaños pasa a engrosarse mi biblioteca, porque algunos que me conocen me regalan libros, muchas veces lo último que salió. Este año le tocó a Diez Mujeres, de Marcela Serrano. Ultima novela de la autora, muy esperada porque hacía tiempo no publicaba. Yo me entusiasmé porque entre los libros bien entretenidos que he leido cuento a  "Nosotras que nos queremos tanto" y "Antigua vida mía". Que no es una escritora para ningún premio muy literato ya lo sé, pero debo admitir que muchas veces sólo busco que me cuenten una buena historia. Y ella sabe hacerlo. Pero esta vez ni cerró en novela ni en historia. Plantea la trama y desgrana elrelato parcial de 10 mujeres que quedan como fragmentos sueltos. Esperé al menos un último capítulo de cierre o que al contarse las historias las mujeres se transformaran por el poder de la palabra. Pero no. Cada capítulo es una historia que empieza en un punto y termina en otro que, en ninguno, es un final. Tal vez hubiera quedado mejor un libro de cuentos como "Mujeres de ojos grandes" de Angeles Mastreta y entonces cada historia podría cerrarse. 
Y antes de escribir esta reseña busqué en la web que le había parecido el libro a algún otro. Ninguna referencia más que las de la editorial. ¿Nadie más lo leyó? ¿O no vale la pena comentarlo?