domingo, 28 de abril de 2013

184. La ficción según García Márquez


"La ficción se inventó el día en que Jonás llegó a casa y le explicó a su mujer que llegaba tres días tarde porque lo había engullido una ballena."

sábado, 27 de abril de 2013

185. La ronda de noche. Flashmob


De Rembrandt para todos.

186. Adios a las armas y Fiesta. Ernest Hemingway


Hemingway fue de los escritores que más me marcó. En algún período de mi vida leí mucho de él y en poco tiempo di cuenta de todo lo que estaba publicado. Luego, unos años más tarde leí Islas en el Golfo y muchos después Al romper el alba. Siempre leí rápido. A veces sentía que los diálogos eran tan escuetos que no los entendía o no entendía quién decía qué. Siempre me complicaron los diálogos en las novelas de Hemingway. Y volvía a leer y tenía que ir bastante atrás, buscando la referencia del último de los personajes que había sido identificado. Pero atrapaban. Tal vez esa misma ambigüedad, esas páginas llenas de guiones y frases cortas te ponía en la historia en primera persona.



El año pasado decidí empezar a releerlo. Con otros ojos, con otra cabeza que a mis 16. En el verano leí Fiesta, en una edición como de 1930, de páginas amarillas y ásperas. No recordaba nada. Fue como leerla por primera vez y ahí tomé conciencia de lo avanzada que había sido esa novela para la época en que fue escrita. Los jóvenes, las mujeres, el alcohol. Podría hacerla escrito hace poco, salvo que la Europa de entre guerras se delinea  en forma inconfundible.
Ahora releí Adios a las armas. Fue la tercera vez, más la película. Sin embargo tampoco me acordaba mucho de la trama en sí. Me acordaba del romance de la enfermera y el chofer de ambulancias, pero  no la psicología de los personajes, los personajes secundarios, el desarrollo de la historia. Y lo peor, es que me fui acordando del final a medida que se acercaba. 
Dos libros para disfrutar siempre.

187. La pasión según Isaac Asimov

"Si el médico me dijera que me quedan seis minutos de vida, simplemente teclearía más rápido." 

viernes, 26 de abril de 2013

188. La biblia y el calefón o los bagayeros en conflicto

Acabo de ver pasar por la ventana de mi oficina una manifestación de tres cuadras de largo, con tres camiones llenos de gente, fuegos artificiales (en Colón están baratos), música y pancartas. No era ningún carnaval ni fiesta popular. Si se los lograba escuchar por encima de los petardos y parlantes las consignas estaban llenas de palabrotas e insultos al gobierno. Los contrabandistas sanduceros reclaman al gobierno su derecho (¿?) a trabajar fuera de la ley. Exigen un carnet de bagayero o una fuente laboral que les remunere lo que dicen que ganan: casualmente justo por debajo del mínimo imponible.
Sería algo así como que los chorros reivindicaran su opción de ser chorros ("mi  familia siempre trabajó en esto", dijo uno) y reclamaran que la gente no deje cerradas las casas cuando se van de vacaciones.  ¿O estoy entendiendo mal?

lunes, 22 de abril de 2013

189. La vida unplugged.



Sentada en la fachada norte de la posada, escucho cantar a Jaime Ross mientras el sol entibia las paredes rosadas. No hay una nube en el cielo azul y las cumbreras de los ranchos resplandecen. Los Corvinos es una casa hecha a mano con botellas y mosaicos de colores incrustados en la pared. Por esos ojos te mira y escucha el ronroneo del mar. El aire marino herrumbra los metales y abre heridas en las maderas resecas. El silencio nunca es completo. Pero a las seis de la tarde comienzan a croar las ranas y el griterío te acompaña como sonar de castañuelas. La luz amarilla y oblicua se mezcla con las plantas y despierta sonoridades de bichos invisibles.

Siglo de Mujeres. Virginia Martínez

La segunda versión de este libro contiene las biografías, no exhaustivas (uno se queda con ganas de más), de 19 mujeres con luz propia pero que en general han sido ignoradas. Sus existencias no fueron ni armoniosas, ni siempre exitosas. En general, todas han sido personajes olvidados, incluso aquellas que son recordadas como parte de la vida de un hombre público.  Algunas de ellas son: la nieta del poeta e hija del torturador, Pirí Lugones, fundadora de ediciones de La Flor y que fue asesinada por la dictadura militar argentina; la amante de Lenin, Inessa Armand; la compañera de Robert Capa, Gerda Taro, tan buena fotógrafa como él pero muerta a los 26 en combate en España; la compañera del capitán Carlos Lamarca, Iara Iavelberg; la modelo “inspiración” de Man Ray, Lee Miller; la destinataria de las “Cartas a Milena” de Kafka, Milena Jesenká, perseguida en Checoslovaquia por disidente y su obra sepultada. Varias de ellas pasaron o perecieron en el campo de concentración de Ravensbrück durante la Segunda Guera Mundial, muchas fueron drogadictas o acóholicas, muchas terminaron dementes. Todas estuvieron en una trinchera diferente a la de sus contemporáneas. 
Me conmovió el desgarramiento de  Jeanne Hébuterne la compañera de Modigliani, la lealtad de Inessa Armand, la total entrega a los demás de Germaine Tillon, el sentido de íntima libertad de Lee Miller.   
La chilena Luz Arce y la cantante del gueto de Varsovia Wiera Gran nos enfrentan también a las contradicciones morales, a la mezquindad y el miedo que todos albergamos, aunque no lleguemos a actuar como ellas.
Personajes apasionantes, algunas producto de su época, otras constructoras de su vida, muchas de ellas, también constructoras de su muerte.

martes, 16 de abril de 2013

190.Retazos

- Me hace tan bien estar con vos. -escucho que una muchacha dice a mis espaldas mientras camino por Callao. Apenas giro la cabeza. Una pareja se demora en el andar, mirándose a los ojos.
"Lo que pasa es que se la da con cualquiera", dice un joven con aspecto de trabajador que pasa con otro por un costado. Escucho que le contesta: "Pero hay que tener guita para eso". Bocinas, motores, conversaciones apenas cazadas al vuelo. 
En la esquina, mientras el semáforo está en rojo, la pareja se besa apasionadamente.

domingo, 14 de abril de 2013

191. Cromografía



En el Cabo la paleta de colores es otra. Celeste, amarillos, cremas, pardos, azules y grises. Refulge la luz. El celeste es uno solo, pero ¿de qué color es la arena? ¿Cómo se describe el color de la arena? De lejos bajo el sol destella amarillo contra el cielo celeste. Muta en gris pardo cuando una nube se interpone entre ellos. Bajo la vista. Miro mis pies que se hunden en el vaivén de la orilla y allí los ocres, marrones y rojizos brillan lamidos por el mar que se demora en una espuma perezosa. El viento la desparrama como panaderos en el campo hasta que se desvanecen. 
Levanto la vista hacia el mar. Otro azul, que oscurece en sombras de nubes. ¿Nubes o profundidad? Agujeros oscuros recortan el verde mar.


lunes, 8 de abril de 2013

192. Punto de giro

En literatura, se le llama punto de giro a aquella escena que arroja al protagonista a un contexto diferente, en el que las reglas que le habían  servido hasta ese momento se vuelven inútiles. 
Abel Amutxategui compara los Puntos de Giro son unas puertas que el héroe atraviesa y que se cierran en cuanto ha pasado por ellas. Es decir, hay escenas que cambian el ritmo de la novela porque no hay vuelta atrás para el protagonista. 
La vida, a veces, tiene también puntos de giro. Hay puertas que se cierran y aunque uno no quiera seguir adelante no queda otro remedio. Hay un cambio de ritmo, las viejas reglas ya no son útiles. Si pudiera, uno volvería gustoso atrás, a ese mundo donde el protagonista sabía moverse con soltura y en el que se sentía seguro. Si pudiera, eliminaría esa escena,  mandaría a la papelera de reciclaje los borradores. Pero en la vida, no hay borradores y las papeleras de reciclaje, rara vez admiten recuperación.