miércoles, 29 de octubre de 2014

92. Según pasan los siglos. Salamanca

En el Claustro de la Universidad resuenan en eco los debates de los sabios salmantinos. Los doctores que mostraron a Isabel las bases científicas de las ideas de Colón se mezclan en el tiempo con Francisco de Vittoria defendiendo la naturaleza humana de los indígenas del nuevo mundo. Levanto la vista al techo, que como un cielo se abre entre nubes y estrellas. Es 2014, los siglos hablan.

sábado, 25 de octubre de 2014

93. Lunes de agua. Salamanca


Según la historia oficial, el primogénito de Isabel la Católica, Juan, era enamoradizo y murió de amor. En realidad era un mujeriego y murió de sífilis. El heredero que no llegó al trono, tenía en vilo a todas las familias salmantinas porque no daba tregua a cuanta mujer veía. ¡Y era el príncipe! Isabel, madre y reina, pensó una solución: una casa de mancebas al otro lado del río, en la cabecera del puente romano. Allí podrían "trabajar" mujeres blancas, ni viudas ni casadas y que no tuvieran familia en Salamanca, para aplacar las ansias del príncipe y templar la paciencia de los vecinos.  La casa de mancebas era regenteada por una "madama", por supuesto, pero ésta era un fraile a quien el pueblo bautizó Padre Putas y cuentan que hasta el día de hoy se lo recuerda en los disfraces y desfiles de Carnaval.
La decisión de la Reina complació, además, a los cientos de estudiantes universitarios que habitaban la ciudad. Es decir, trajo alivio social a unos cuantos círculos, así que las señoritas trabajaban con gran demanda todo el año. Bueno, todo el año no, porque no podían trabajar en Semana Santa. Al finalizar ésta, debían ir a la iglesia, asistir a misa y confesarse de forma de quedar purificadas para un año más de labor. Los estudiantes, luego de una semana de abstinencia, corrían a buscarlas a la otra orilla en botes para llevarlas a la iglesia y recomenzar el jolgorio.
El pueblo entero salía de las murallas hacia el río para ver llegar a las mancebas en los barcos. Luego del oficio religioso, iban de picnic y comían "hornazo", una especie de tarta hojaldrada con salchichón, típica de esta región. Ese día era el "lunes de agua", y se sigue festejando hasta hoy en que las familias también salen de picnic a comer "hornazo".    
Parece que la única condición que la Reina Isabel le puso a las mujeres fue que llevaran una falda terminada en picos para distinguirlas. Y hasta el día de hoy, en España cuando los hombres se van de putas, se van de "picos pardos".

viernes, 24 de octubre de 2014

94. En el aula de Fray Luis de León



Ayer entré al aula de Fray Luis de León en la Univerisdad de Salamanca. Está igual a cuando él dictaba sus lecciones desde la "catedra", en los años largos de 1500. Un salón amplio, oscuro, con piso de madera y bancos austeros se orientan hacia el lugar donde un "lector"´daba las lecciones. Dije que los bancos son austeros, creo que fui generosa: apenas son vigas largas de madera, colocadas paraleas a otras un poco más altas con las que forman un par. Difícil sentarse y más difícil escribir. Como si se buscara mantener al alumno alerta en sus sentidos: o por el frío del salón o por la incomodidad del asiento. Tampoco facilitaban que los alumnos tomaran notas, ya que la Universidad estaba muy controlada por la Inquisición. Entonces, los alumnos más pudientes pagaban a otros más memoriosos (y menesterosos) para que se sentaran en las primeras filas y retuvieran las lecciones. 

Aún sin registro escrito de lo que decía, la Inquisición encarceló dos veces a Fray Luis de León y otra vez lo amonestó. Fue él y en esa sala que cuentan que les dijo a sus alumnos, al día siguiente de haber salido de una prisión de cuatro años: "cómo decíamos ayer...".

lunes, 20 de octubre de 2014

95. La Mujer Muerta en la Sierra de Guadarrama


Camino a Segovia nos mostraron un cordón montañoso al que le llamaban "La mujer Muerta". Me hizo acordar a los dos volcanes en México el Popo y el Izta, pero que llevan un nombre más esperanzador: "La Mujer Dormida". Los que me acompañaban en el viaje no conocían la historia, así que a la vuelta la busqué y se las cuento a ustedes. Pero son tres historias y no una:

1.  Una bella hija de un granjero se enamoró de un pastor celoso. Éste creyó que otro era el pastor amado por la doncella y ciego de ira y celos mató a ambos jóvenes. Pocos días después, en medio de una terrible tormenta la tierra tembló y apareció como por encanto la figura de mujer muerta sobre la montaña.


2. Dos hermanos, hijos de un jefe recientemente fallecido se disputaban el poder sobre la comarca. La madre de ambos, desesperada por aquella lucha fraticida, ofreció su vida a los dioses a cambio de la paz entre sus hijos. Luego de su muerte, se produjo una gran tormenta, que mostró el cuerpo de la madre en forma de gran montaña, imagen que los hijos reconocieron y pararon la lucha.


3.Dos caballeros se disputaban el amor de la misma mujer. Se batieron a duelo pero la mujer, intentando separarlos, se interpuso entre ellos y fue atravesada por las espadas de los dos pretendientes. Tras su muerte, durante la noche se desencadenó una terrible tormenta que modeló la montaña para formar la figura de la mujer asesinada.

Si tuviera que elegir, las dos últimas me conmueven más que la primera. El dolor de una madre o la insensatez de quienes se disputan un ser humano como trofeo. En fin, me quedo con la segunda. 

sábado, 18 de octubre de 2014

96. Otones de Benjumea

Es un pueblito en la Provincia de Segovia de unos 50 habitantes. Tuvo dos escuelas pero en 1970 la Ley General de Educación promovió la concentración escolar, así que las cerraron porque tenían pocos alumnos.
Pero  gente oriunda del pueblo, ex pobladores y algunos más fundaron una Asociación Cultural  ("El Corralón") que instaló en cada local un museo: uno Pedagógico y otro Etnográfico. También recuperaron la casa del Marqués que fue el dueño del pueblo hasta 1927, cuando el Estado, por medio de Benjumea, les permitió a los agricultores comprar las tierras, adelantándole al dueño el dinero. Siglo XX cambalache y el feudalismo tan campante. 
El Museo Pedagógico reúne cantidad de materiales que se han usado en la escuela española desde el siglo XIX hasta ahora. Desde varas para golpear a los niños a pizarras y cartapacios, libros y carteles, algunos que supimos utilizar en Uruguay también.
Me gustó un rincón dedicado a las reformas que intentó implementar la II República, Entre ellas las Misiones Pedagógicas que llevaron cultura a los lugares más recóndidos de España donde campeaba el analfabetismo y el aislamiento. Iban en camiones y llegaban con un grupo de teatro, un gramófono, un proyector de cine o una biblioteca. Se hicieron muchas campañas que se terminaron con la guerra. Me hicieron pensar en las nuestras de la década del sesenta y me pregunto si habrán tenido esta inspiración.


Pero lo más atrapante es la recreación de una sala de clases durante el franquismo. Muchos años, muchas generaciones formadas en ese regimen hasta que en 1970 la escuela empezó a cambiar. Hasta esa fecha, por ejemplo, continuó la separación de sexos y los castigos corporales, además de la falta de libertad religiosa y de pensamiento. 1970 no fue hace tanto. Seguramente para los jóvenes es la prehistoria, pero para la vida de un país es anteayer, ahí nomás, detrás de la esquina. Y me sorprende constatar la España de hace 40 años tan medieval y atrasada cómo se puso al día y transformó el estado y los indicadores, más allá de crisis conyunturales.

En la sala de clase se recrea una época de penurias: los pupitres de los niños tenían rejillas donde apoyar los pies porque muchas veces las escuelas no tenían piso y en invierno el frío apretaba. La maestra tenía un brasero grande debajo de su escritorio y los niños, cada uno, llevaba el suyo, pequeño como una valijita. En las paredes, se leían las oraciones que en coro debían decir los niños al comenzar la clase y al terminar. Los imagino repitiendo fonéticamente aquellas palabras difíciles de las que sólo les quedaba, tal vez, el temor a dios. 



En 1953 Estados Unidos empezó a mandar leche en polvo, queso y aceite para los niños como parte del trato por el que España le dio permiso para instalar bases militares en su territorio. Durante 15 años, los niños españoles recibieron la copa de leche y el queso amarillo en lata, Nuestro anfitrión nos contó que una madre por día tenía que preparar la leche y que él recuerda ese día como fiesta familiar porque también se hacían flanes, cremas y postres que de otro modo no había.
















Quiero dejar para el final el rincón de la Educación Femenina. Más allá de las tareas en las que se las entrenaba como bordado, costura, cocina, y que también se enseñaban por estas latitudes, las lecciones que se expresaban en los textos y que debían enseñar las maestras que también eran mujeres, Les dejo algunas:

"Dios ha dado al hombre más cualidades de mandar y a la mujer más cualidades de obedecer.Dios ha hecho a la mujer más dúctil, flexible, obediente, docil, sumisa y condescendiente; y al varón recio, inflexible, dominador, imperante". 1956.

 "En general todo trabajo que requiere teoría, reflexión, fineza de juicio, espíritu de iniciativa y de empresa es incompatible con la mujer". 1955.

"Mentir es una cobardía. Por eso las mujeres, seres débiles, mientes más que los hombres". 1955.

"Existen sí celebridades femeninas en la literatura, en la poesía y aun en la filosofía pero la profundidad de sus obras es superficial, sus pensamientos poco profundos por lo que sus obras no pueden equipararse a las de un hombre". 1941.

"En cuanto goza de  cultura y renombres viriles, la mujer suele perder la gracia y la modestia y adquirir aires de dómine o de sportman". 1961.


miércoles, 15 de octubre de 2014

97. Monitoreo

El 7 de noviembre de 2010 me propuse publicar un post por día, en cuenta regresiva hasta llegar a un año. Hoy 15 de octubre de 2014, casi cuatro años después, recién llego a los dos dígitos. Me quedan 96 post. Excesivo, ¿no?

98. Avila: la muralla y la Catedral














El día que comenzó el frío en Castilla y León fuimos a Avila, la ciudad capital más alta de España (1311 m).Bajo una llovizna persistente y con ropa acorde al día anterior, fuimos tras la muralla medieval mejor conservada del mundo y la cuna de Santa Teresa, fundadora de las Carmelitas Descalzas.
Tal vez fuera el ánimo, tal vez la llovizna pero me faltó el asombro. La muralla tiene un perímetro de 2516 m, 2500 almenas, 88 torreones y 9 puertas. La principal es la del Alcázar que está en el centro de la ciudad nueva. La muralla ondula sobre el terreno y tiene en un punto la Catedral adosada. Una construcción gótica del siglo XI de piedra oscura, sorprende por los veteados del interior, los arcos  y las riquezas que exhibe. Una custodia de plata que precisa de cuatro hombres para cargarla, retablos enchapados en oro, dos órganos que dominar un coro de mármol blanco y madera dignos de Roma.  Sorprende esa iglesia en una ciudad pequeña, de menos de 60.000 habitantes, que ha crecido desordenadamente, aun dentro del recinto amurallado, donde se mezclan contrucciones del siglo XX con otras del XVIII o del XI. 
Retablo en la sacristía de la Catedral


Dijo Bécquer de Avila en 1864:

«Casi perdida entre la niebla del crepúsculo y encerrada dentro de sus dentellados murallones, la antigua ciudad, patria de Santa Teresa, Ávila, la de las calles oscuras, estrechas y torcidas, la de los balcones con guardapolvo, las esquinas con retablos y los aleros salientes. Allí está la población, hoy como en el siglo XVI, silenciosa y estancada.»

Aunque la Declaración de Patrimonio de la Humanidad le ha dado nuevos bríos, salvando los 150 años yo la sentí un poco así.


99. Lisboa: los Descubrimientos y el Marqués de Pombal


Al rato de estar en Lisboa, aparecen dos referencias que se repiten, tanto para señalar un edificio como para localizar una dirección. Ambas de muy distinta naturaleza, los Descubrimientos y el terremoto de 1755 son momentos de la historia que marcaron la ciudad por el resto de los siglos.

A los herederos de España nos han criado en EL Descubrimiento. Los portugueses hablan en plural del período que les significó la mayor bonanza y los convirtió en la despensa del mundo. Pueblo de cara al mar y grandes comerciantes buscaron la ruta alternativa a las Indias bordeando Africa, adentrándose en el Odéano Indico para llegar allí en 1498. En 1493 se aseguraron por Todesillas el favor del Papa al Oriente de las Azores. Simultáneamente atravesaron el Atlántico y desembarcaron en las costas de Brasil en 1500. Navegando hasta el extremo de Asia, llegaron a China en 1513 y a Japón en 1543. Además, dato no menor, los habitantes de las colonias como Brasil Angola o Mozambique eran súbditos portugueses, gracia que la "madre patria" nunca nos dio. 
Ese es el esplendor, las estatuas de Vasco da Gama y los reyes Joao y el permanente homenaje a los navegantes que desafiaron los abismos que eran las puertas del infierno.


El terremoto es el terror. En la mañana del 1° de noviembre de 1755 se produjo un terremoto que destruyó más del 60% de la ciudad. Cuarenta minutos después del terremoto, tres tsunami de entre 6 y 20 metros engulleron el puerto y la zona del centro, subiendo aguas arriba por el Tajo. Luego siguieron los incendios y las llamas terminaron de tragarse el resto de la ciudad. Esta descripción apocalíptica también fue vista así por los habitantes, ya que el desastre se produjo el Día de Todos los Santos. 
Reconstrucción de escenas de la ciudad después del terremoto
El rey José y su familia estaban en Belén, ciudad fuera de Lisboa, por lo que no sufrieron daños personales pero el rey fue dominado por el pánico y un susto mortal lo acompañó por el resto de su vida ya que nunca más pudo vivir bajo techo. Tampoco ocuparse de la ciudad desvastada. Cuentan que la corte pasó a vivir en tiendas y sólo a la muerte de José, su hija construyó un palacio real. 
En tanto el rey se debatía entre fantasmas de pavor, el primer ministro, Marqués de Pombal tomó las riendas del asunto. Se cuenta que a quien le preguntó qué hacer le contestó: "Cuidar de los vivos, enterrar a los muertos". Con extremo pragmatismo, organizó a los bomberos y a grupos de hombres para enterrar los cadáveres antes que se expandieran las epidemias. Para prevenir los saqueos en la ciudad en ruinas, levantó patíbulos para ejecutar a los que lo intentaran. Además, el ejército fue movilizado para impidir que los hombres sanos huyeran, de modo que pudieran ayudar a retirar escombros. Al año la ciudad estaba despejada y a los tres años había comenzado la reconstrucción que consistió en una nueva ciudad con calles más amplias y los primeros edificios anti sismo. Las tradicionales fachadas de azulejos, tan características de Lisboa, son producto de una producción en serie que también el Marqués  ideó para acelerar las obras. Pero la ciudad también tuvo aceras, alcantarillado y paredes cortafuegos y una Plaza del Comercio de 36.000 metros cuadrados

Estatua al Marqués de Pombal y punto nodal de Lisboa
Las construcciones antisísmicas y la elaboración de un cuestionario sobre cómo se había vivido el terremoto en cada localidad y que fue el primer registro serio sobre un evento de estas caracterísdticas, han hecho del Marqués de Pombal, además, precursor de la sismología moderna.





viernes, 10 de octubre de 2014

100. Amor de Perdición. Camilo de Castello Branco . Porto


Una estatua en el centro de Porto nos llamó la atención. Un hombre vestido con sobretodo largo abraza y envuelve a una mujer joven desnuda. Ella se ve de espaldas, el rostro de él se apoya en el de ella. "Amor de perdicao" se llamaba pero no retuvimos más detalles de la historia. Hasta le errábamos al nombre, que si "amor descarado" o "amor desvergonzado". Algo que claramente aludía a un amor prohibido.
A la vuelta me puse a buscar entre los recovecos de la memoria pero, como ya dije, hasta dudaba del nombre, así que internet me ayudó.
La historia aparece en una novela de Camilo de Castelo Branco, llamada "Amor de Perdición", pero se basa en la historia de amor del tío del escritor, que parece revivir la tragedia de los amantes de Verona, según el crítico a quien le saqué la historia (y con el que acuerdo de plano).

La historia es la siguiente: Don Tadeo de Alburquerque desea que su hija Teresa se case con su sobrino, Baltasar, pero ella está enamorada de Simón Otelho cuyo padre, Domingo, es enemigo de Don Tadeo. (Ya de partida suena a Romeo y Julieta). Ella vive su amor clandestino con Simón pero un día es sorprendida en uno de sus encuentros amorosos. Es castigada y encerrada en un convento.

El novio despechado, Baltasar le tiende una celada a Simón pero la puntual asistencia de Juan de la Cruz, un herrero en deuda con Domingo, evita que sea asesinado. Simón es cuidado durante su convalecencia por Mariana, la hija de Juan Cruz, quien poco a poco se va enamorando de su protegido (esto ya no es muy R&M). 


Por su parte, Teresa busca la manera de avisar a Simón que ha sido recluida en un convento. Cuando la muchacha esta siendo llevada de su casa (no sé porqué a su casa si estaba en el convento), aparece Simón, a quien Baltasar desafía a duelo. Al final de una corta lucha el primo cae muerto (mmm!, de nuevo Shakeapeare). Simón, noble de espíritu, se entrega y es condenado a muerte, mientras Teresa, abatida, permanece en el convento. Mariana, en tanto, acompaña al joven, aunque sabe que él no la quiere.


El padre de Simón logra que a su hijo se le conmute la pena de muerte por la del destierro. Enterada Teresa de este destino, el día que el barco parte con Simón a bordo se aferra a las rejas de su celda y desde allí, con ademán agitado, se despide para siempre de su gran amor. Después, vencida por el dolor, convulsiona y muere. “Al menos morir es olvidar”, dice ella o dice el escritor (no me aclaran eso, pero la frase está buena). En tanto, a bordo de la nave, Mariana asiste a Simón quien yace al igual que su amada, moribundo de dolor. Mariana le da el único beso y después de muerto lanza su cadáver por la borda.


No la pude hacer más corta. Así contada suena a melodrama, pero como toda obra literaria el cómo importa tal vez más que el qué. Y el cómo parece que ha sido estupendo en este caso. Dijo Unamuno que es uno de los libros fundamentales de la literatura portuguesa como modelo de obra de pasión, de estilo impecable y por la riqueza de su vocabulario.



Fuente:http://www.diarioinca.com/2010/05/resumen-amor-de-perdicion-camilo.html


jueves, 9 de octubre de 2014

101. Portugal


Portugal comparte con Chile su vocación de país lineal recostado al mar. Ríos límpidos que se entregan con tranquilidad, laderas encrespadas de tejados y cielos azules y violetas que renuevan el polvo en zaguanes de calles empedradas. 
Pueblo viejo, de navegantes marcados a fuego por los azulejos de los moros y el terremoto del Marquez de Pombal, tiene de entrañable aquello de los pueblos sufridos donde conviven las tradiciones pero le guiñan el ojo a la modernidad.

Avenida Montevideo en Porto. ¿No se parece a Piriápolis?

miércoles, 1 de octubre de 2014

102. Tapeo

Cuando llegué a Salamanca había fiesta y en las casetas por la calle vendían pinchos de feria a 1 euro. El primer día pedí uno esperando recibir algo pinchado en un palito. Para nosotros, una especie de brochette. En cambio me dieron un pancito con una rodaja de solomillo y mayonesa adentro. Bien, un pincho no pincha ni tiene nada ensartado, pensé. Pero otro día pedí un pincho de camarones y ahí sí obtuve una delicada brochette con los bichitos alineados. No hay correlación entre lo que entiendo por pincho y lo que me dan, seguí pensando.
Después conocí los montaditos pero por fotos porque ya entendí de qué se trataba: algo comestible arriba de una rodaja de pan. Una versión similar son las "tostas" que gritaba un mozo en la Plaza Mayor como si se le quemaran.
Por último, la realeza: las señoras tapas.Y nuevamente pierdo el hilo porque bajo ese nombre pueden servirte cualquier cosa: desde un clásico montadito o bocadillo a verdaderos platos gourmet servidos en lujosa (y lujuriosas) presentaciones. He comido corazones de alcauciles con panceta tostada y kiwi a pan de harina negra con calamares al alioli. Desde jamón crudo y tomate sobre un pan a bocadillos de tortilla de papa.
No logro entender pero todo muy rico, como dicen las empanadas Augusta.