sábado, 30 de junio de 2012

257. Veranillo

El velo blanco del jazmín se insinúa entre las ramas raquíticas. Las plantas se confunden y desesperan por echar flores. Algunas notas de color matizan los ocres y marrones. Sonríen. La semana próxima serán cálices quemados por la helada. 

miércoles, 27 de junio de 2012

258. Heridas

"Con el triciclo se lastimó la pierna. Con la bici se cortó la cara. Y con un libro se abrió la cabeza." (Beatriz Actis - Santa Fe, 1961)

domingo, 24 de junio de 2012

El sueño del celta. Mario Vargas Llosa


Me gusta Vargas Llosa y más allá de la polémica por la concesión del Premio Nobel de Literatura 2010, creo que sus méritos literarios son incuestionables. Coincidieron, entonces, la entrega del Premio y la polémica, con la aparición de su última novela, un proyecto para el que se documentó durante años: El sueño del celta. 
El autor de tantos libros excelentes, como La Guerra del Fin del Mundo (1982), La Fiesta del Chivo (2000), por no citar los que lo hicieron más famoso como La ciudad y los perros (1963), La casa verde (1966) y Conversación en La Catedral (1969), no supera su propia marca y se queda, nadando playito, en una historia interesante pero que insensibiliza a pesar de ser un inventario de atrocidades.
El sueño del celta toma como materia prima la vida de Roger Casement (1864-1916), un irlandés que denunció los abusos de los países colonizadores en África y en América Latina. A raíz del descubrimiento de este mundo despiadado en el Congo belga y luego en la Amazonia, Casement pasó de ser un leal defensor de la corona británica, nombrado incluso caballero, a ser uno de sus más acérrimos críticos, un revolucionario por la independencia de Irlanda que  finalmente terminaría ejecutado bajo el cargo de alta traición.
La novela presenta dos planos narrativos alternados: el primero está ubicado en 1916, año en que Roger cumplía su condena en una cárcel londinense, esperando la conmutación de su pena o su ejecución; el segundo vuelve a su historia de vida, desde la infancia a los años en que nació el ánimo aventurero que lo llevaría a embarcarse a África como diplomático de Inglaterra, y llega hasta los últimos años de Casement, en los que encaró las actividades independentistas. 
La historia es entretenida, el personaje sumamente interesante, pero Vargas Llosa prefiere ser “más extenso que intenso”, como dice un crítico que leí en estos días. No profundiza en el conflicto moral y las contradicciones que debió atravesar Casement cuando se dio cuenta que lo que Inglaterra hacía con su amado país no distaba mucho de lo que había presenciado en los territorios de ultramar. No aparece su lucha interna, el sufrimiento psicológico del protagonista, sino que Vargas Llosa le cuenta al lector todo lo que el personaje sufrió. ¡Así no, Mario! 
Y por otro lado, los episodios de los abusos en las colonias los detalla con suma minuciosidad, pero siempre aparecen contados por otros. Y en parte es así, ya que Casement nunca presenció los abusos y se valió del testimonio de terceros, por lo que las atrocidades, sin cara ni nombre no logran hacer mella en el lector. El mismo Vargas Llosa hizo decir a uno de sus personajes en La guerra del fin del mundo: “Es más fácil imaginar la muerte de una persona que la de cien o mil (…). Multiplicado, el sufrimiento se vuelve abstracto. No es fácil conmoverse por cosas abstractas”. El pez por su boca muere.
Lamento decir que la novela es una buena historia, pero desaprovechada, en la que el autor no supo sacarle el lustre a un personaje con tantos matices. Igual, léanla y saquen sus propias conclusiones.

sábado, 23 de junio de 2012

sábado, 16 de junio de 2012

260. Taxonomía


Borges cita "cierta enciclopedia china" donde está escrito que "los animales se dividen en  a)  pertenecientes al Emperador,  b)  embalsamados,  c)  amaestrados, d) lechones,  e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h)  incluidos en esta clasificación, i) que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados con un pincel finísimo de pelo de camello, l) etcétera, m) que acaban de romper el jarrón, n) que de lejos parecen moscas"

viernes, 15 de junio de 2012

261. Daños

El verdugo le ató las manos a la espalda al reo y preguntó:
-¿Le aprieta? ¿Le estoy haciendo daño?
Luego, tomó el hacha y, de un corte limpio, lo decapitó.

domingo, 10 de junio de 2012

Catedral. Raymond Carver


Doce cuentos en un volumen que lleva el nombre del último en el libro. Una especie de tensión atraviesa los relatos escritos con precisión quirúrgica. Los finales, más que abiertos quedan suspendidos. Me gustaron especialmente Parece que no es nada y El Compartimiento.
Dicen que Carver es el maestro de la narrativa corta del siglo XX. Hay que releerlo y releerlo porque se puede aprender mucho. Cualquier palabra más, sobra.  Como querría él. 

sábado, 2 de junio de 2012

Leopardo al sol. Laura Restrepo


Este es el tercer libro que leo de Laura Restrepo, después de “Dulce compañía” y “Delirio”. Puedo decir que me gusta esta autora. Otra colombiana y de gran estatura, aunque la pobre lleva la cruz de ser comparada con García Márquez. De él,  ella misma dice en los agradecimientos, que "su genio medio nos aplasta, medio nos ilumina". Si bien pueden distinguirse ciertos rasgos del Premio Nobel, a mi entender, Restrepo logra iluminarse por si sola y sin aplastarse. 
Diferente a “Delirio”, esta es una gran novela y a mi me atrapó. No muy larga, se hace amena tanto por la manera en que está contada como por la historia que cuenta.
La historia es la de dos familias, los Barragán y los Monsalve, que en realidad son una, porque están emparentados. Un día, dos de los primos tienen un altercado por una mujer y Nando Barragán termina con la vida de su primo Monsalve. Eso supone el comienzo de una guerra declarada, en la que Barraganes y Monsalves se dedican a exterminarse, mientras llevan a cabo todo tipo de negocios ilegales. Pero esta guerra está  perfectamente reglada: sólo se puede tomar venganza por los familiares hombres, muertos en las ‘zetas’: esto es, cuando se cumplen nueve días, un mes o los años justos de la muerte del vengado. Y en estos ajustes de cuentas sólo pueden intervenir los propios miembros de cada familia, sin terceros. Estas reglas se siguen a rajatabla hasta que los Monsalve deciden  contratar a un asesino profesional para que les libre del siguiente Barragán. En esta guerra, aunque son los hombres los que mueren, son las mujeres los que los motivan: por una mujer se inicia la guerra, la madre de los Barragán los impulsa y las esposas piden el final. 
La novela está contada por gente del barrio de los Barragán a manera de coro griego, que en segundo plano narra y opina. 
La prosa y su ritmo trasmiten la atmósfera de una Colombia conmocionada, tomada por asalto por la sangre y la violencia por cuyos intersticios transcurre la vida cotidiana. En la contratapa del libro, un crítico escribió que el libro es la mezcla exacta entre García Márquez y Quentin Tarantino  y por lo tanto un producto original. Comparto.